El Polo responsabiliza a las FARC del asesinato de los diputados del Valle

Después de casi diez horas de fuerte discusión entre quienes abogábamos por una condena expresa y sin ambigüedades del accionar violento de las FARC y de su responsabilidad en el asesinato de los Diputados del Valle, y quienes tenían matices frente a esta posición e insistían en poner el énfasis en el carácter represivo y violento del gobierno de Uribe, el Comité Ejecutivo Nacional del Polo Democrático Alternativo y la bancada parlamentaria del partido, expidieron, por unanimidad, este jueves, una declaración pública en la que ratificamos la unidad del partido, la condena a todo acto violento o terrorista, y se aboga, una vez más, por el acuerdo humanitario y la salida política al conflicto armado en Colombia.


DECLARACIÓN DEL COMITÉ EJECUTIVO NACIONAL Y LA BANCADA PARLAMENTARIA DEL POLO DEMOCRÁTICO ALTERNATIVO

20 de septiembre de 2007

El Comité Ejecutivo Nacional del Polo Democrático Alternativo, reunido en Bogotá el día 19 de septiembre expide, por unanimidad, la siguiente declaración:

  1. El POLO es un partido pluralista, democrático y civilista en el cual conviven diversas tendencias unificadas en el acatamiento al Ideario de Unidad, los estatutos y los demás documentos programáticos que enmarcan su acción en el Estado Social de Derecho, y que rechazan el uso de las armas para acceder al poder o como instrumento de acción política para buscar beneficios en alianza con el narcotráfico, la guerrilla y el paramilitarismo. Reafirmamos la unidad del POLO como un partido con opción de poder. Existen bases sólidas ideológicas, políticas y organizativas que garantizan su unidad. El presidente Doctor Carlos Gaviria es garantía de esta unidad y símbolo ante el país, de nuestro compromiso con la institucionalidad democrática.
  2. Respecto de la utilización de formas violentas de acción con propósitos electorales lo único que no puede ocultarse ante el país y el mundo es el hecho judicialmente probado de que la elección del Presidente Uribe, y sus amigos en el Congreso, estuvo acompañado de apoyos del paramilitarismo.
  3. De igual manera, es parte del ideario político del POLO el rechazo de los métodos utilizados por distintos protagonistas de la confrontación en el conflicto armado interno tipificados como infracciones a las normas del Derecho Internacional Humanitario, crímenes de guerra o de lesa humanidad. El POLO condena todas estas prácticas atroces, así como la toma de rehenes, reclutamiento de menores, actos de violencia sexual, ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, retenciones arbitrarias, torturas, uso de armas y explosivos de acción indiscriminada, ataques a bienes e infraestructura, servicios públicos, a la población civil y todo acto de terrorismo.
  4. Nos oponemos una vez más a la violencia, al terrorismo y a la guerra. Reafirmamos nuestro apoyo a la solución política del conflicto armado. Condenamos el homicidio de los once diputados del departamento del Valle. Señalamos la responsabilidad de sus captores, las FARC, en su trágico final. Rechazamos la práctica del secuestro, exigimos la libertad de todos los cautivos y presos políticos, y respaldamos las iniciativas de la comunidad internacional y de Jefes de Estado por el intercambio humanitario y el cese de la violencia y de la guerra.
  5. No aceptamos y condenamos las declaraciones hechas por miembros de las FARC en contra de Gustavo Petro, María Emma Mejía, Luis Eduardo Garzón y Antonio Navarro y otros dirigentes del POLO, así como los señalamientos del jefe del Estado y otros funcionarios contra los integrantes y líderes de nuestro partido como “guerrilleros de civil”; y las amenazas a candidatos y candidatas de nuestro partido y de otros partidos, por parte de cualquiera de los actores armados ilegales y cuerpos de seguridad del Estado, a quienes les exigimos el respeto y la no interferencia en el proceso electoral que se avecina. De la misma manera, rechazamos el montaje y las acusaciones falsas y temerarias contra el Senador del POLO Alexander López, hechas por un integrante activo de grupos paramilitares, preso en la cárcel de Palmira.
  6. El POLO ratifica la condena a las políticas antidemocráticas, guerreristas y antipopulares del presidente Álvaro Uribe, porque ellas son contrarias a los intereses económicos sociales y políticos de los colombianos y al programa del POLO.
  7. El Comité Ejecutivo Nacional llama a toda su militancia a redoblar esfuerzos en la campaña electoral en curso, ganar la adhesión de la ciudadanía a nuestros candidatos propios o de alianzas con base en acuerdos programáticos, así como el apoyo decidido a la candidatura del Doctor Samuel Moreno Rojas, próximo Alcalde de Bogotá.

Comité Ejecutivo Nacional y la bancada parlamentaria del PDA


Texto de libre difusión, citando la fuente, autoría y publicando fiel copia del mismo

Fuente: Declaración publicada en varios medios de comunicación del país

Foto: www.vanguardia.com – Imágenes Google

Pasos favorables hacia la solución política del conflicto armado

La ley de Justicia y Paz para los paramilitares, el intercambio humanitario entre miembros de la Fuerza Pública retenidos por las FARC y miembros de esta guerrilla presos en las cárceles del país, y la liberación incondicional de todos los civiles secuestrados por las FARC, son pasos favorables hacia la solución política del conflicto armado.

Mauricio Trujillo Uribe *
Bogotá, 8 de septiembre de 2007

Para las próximas elecciones de octubre 2007, y en su propósito de llegar a ser gobierno en el 2010, el Polo debe suscitar la adhesión ciudadana a su proyecto político de izquierda democrática.

Reconocemos la existencia del conflicto armado interno en Colombia, decimos que éste tiene causas agrarias, sociales, políticas y culturales. Ello implica el reconocimiento del carácter político de la insurgencia, las FARC y el ELN, a pesar de la inmensa distorsión y terrible degradación que conllevan el secuestro y narcotráfico.

El Polo debe declarar en voz alta, en tiempo útil y cuantas veces sea necesario, su rechazo al uso de las armas con fines políticos y su condena a la violación de los derechos humanos y del derecho humanitario, venga de donde venga, del paramilitarismo, de agentes del Estado o de la guerrilla. Ello será determinante para conseguir la confianza ciudadana.

De otro lado, entendemos que las penas previstas en la ‘Ley de Justicia y Paz’, de 4 a 8 años de detención, no son proporcionales a los crímenes de lesa humanidad que se le imputan a muchos paramilitares que se han acogido a ella. Sin embargo, si se aplicase a éstos todo el rigor de las leyes penales ordinarias, tendrían que pagar penas de prisión de 40 años y más. No sería entonces factible que los paramilitares voluntariamente se desmovilicen, se sometan a la justicia y desmonten su poder ilegal. Allí la justicia transicional encuentra su razón de ser, y el Polo debe apoyarla.

Téngase en cuenta además que, gracias a las acciones de tutela y a los fallos de la Corte Suprema de Justicia, la versión inicial de dicha ley presentada por el gobierno de Uribe y aprobada por las mayorías en el Congreso, tuvo algunos cambios significativos: se negó la calificación de delincuentes políticos a los paramilitares; se les exige declarar la verdad so pena de perder los beneficios de la ley; y deben reparar a las víctimas con sus propios patrimonios.

Si los paramilitares le juegan limpio a ley de Justicia y Paz, entonces podrá decirse que esta ley servirá al final de cuentas a la solución del conflicto armado. Lo malo es que dos años después de aprobada, los resultados son pírricos. Los mecanismos y recursos para la debida aplicación de esta ley son notoriamente insuficientes y la indolencia del Gobierno de Uribe para introducir correctivos a la ley es evidente.

El intercambio humanitario es también un paso favorable en el camino hacia la solución política del conflicto armado. Debe obedecer a razones humanitarias, y no a cálculos políticos y militares de las dos partes, el Gobierno y la guerrilla. Es conveniente el intercambio humanitario de los miembros de la Fuerza Pública retenidos por la guerrilla y de los rebeldes presos en las cárceles del Estado.

Al mismo tiempo, debemos exigir la libertad incondicional e inmediata de todos los civiles en manos de la guerrilla, tanto los secuestrados ‘políticos’ como los secuestrados con fines extorsivos, y que cese esta práctica cruel e inhumana.

El Polo debe públicamente tomar distancia rotunda, total, sin ningún resquicio, frente a la insurgencia, como lo hizo frente al paramilitarismo, si quiere ganar las simpatías y el corazón de la mayoría de los colombianos.

Mauricio Trujillo Uribe *
Bogotá, 8 de septiembre de 2007

* Miembro de la Dirección Nacional y del Comité Ejecutivo Nacional del Polo Democrático Alternativo


Opinión que sólo compromete a su autor, de libre difusión, citando la fuente, el autor y publicando fiel copia de la misma

Fuente: Página Web Polo Democrático Alternativo

Foto: portal Question