Globalización y política internacional: desencanto en la V Cumbre de las Américas

La V Cumbre de las Américas se realizó en medio de importantes hechos en materia de política internacional para Colombia y América Latina en un contexto de globalización mundial. El evento dejó mucho que desear.

Mauricio Trujillo Uribe
Bogotá, 21 de abril de 2009

El 19 de abril de 2009 terminó la V Cumbre de las Américas en Trinidad Tobago, en ella se dieron cita los 34 Jefes de Estado y de Gobierno de los países del Hemisferio Occidental, salvo Cuba, para tratar asuntos comunes y, supuestamente, definir una visión conjunta para el futuro desarrollo de la Región a nivel económico, social y político.

La reunión anterior de la Cumbre de las Américas, tuvo lugar en Argentina hace tres años; entre tanto nuevos e importantes hechos en materia de política internacional para Colombia y América Latina han tenido lugar en un contexto de globalización mundial, entre ellos podemos destacar tres:

I- Un mapa político latinoamericano con fuertes vientos de cambio
En primer lugar, el mapa político de Latinoamérica ha seguido cambiando, los vientos favorables a las izquierdas siguen soplando, desde la victoria de Chávez en Venezuela hace diez años, pasando por la elección de más de una decena de Presidentes progresistas con programas que incluyen reformas sociales de fondo, políticas de inclusión de sectores sociales tradicionalmente marginados y una mejor redistribución de la riqueza. El más reciente hecho ha sido el triunfo de Mauricio Funes, candidato del FMLN, en El Salvador, en un proceso por lo demás muy significativo para nosotros, la izquierda colombiana, en la medida en que la izquierda de ese país logra ganarle el poder a la derecha dura y guerrerista por la vía de las urnas, luego de que el FMLN decidiese abandonar la opción guerrillera. Y en Ecuador, el Presidente Correa acaba de renovar su mandato presidencial con el respaldo la amplia mayoría del pueblo ecuatoriano que se volcó a las urnas.

Este mapa político en América Latina ha cambiado a tal punto que un reciente artículo del periodista Ramonet publicado en el periódico francés “Le Monde Diplomatique”, decía que estamos asistiendo “a un renacimiento, a una verdadera refundación del continente”, concluyendo que Latinoamérica “se ha convertido en la región más progresista del planeta. Donde más cambios se están produciendo en favor de las clases populares y donde más reformas estructurales están siendo adoptadas para salir de la dependencia y del subdesarrollo.” Sin embargo, hay también que señalar que estos cambios en nuestra región tienen muchos matices, y que básicamente podemos señalar dos tendencias, una radical en donde se reflejan gobiernos como el de Venezuela y Bolivia y otra de izquierda-centro, más cercana a la socialdemocracia, como el gobierno de Brasil y Chile.

A su vez, en el plano de la integración de los países de la Región, y del establecimiento de nuevos instrumentos de cooperación, además del Mercosur, que agrupa a los 260 millones de habitantes de Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay y Venezuela, se han lanzado recientemente otras iniciativas como la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), se trabaja hacia la creación de una Zona Monetaria Común (ZMC) y en marzo pasado varios gobiernos suramericanos decidieron constituir el Consejo de Defensa Suramericano (CDS).

II- Cambios y anuncios en Estados Unidos
En segundo lugar, hay un nuevo presidente en los Estados Unidos; la elección de Barack Obama, ha despertado gran entusiasmo en Estados Unidos y en muchas regiones del mundo. Frente a la política del gobierno neoconservador de Bush, que se caracterizó por su unilateralismo y su política de “halcón” hegemónico, se han creado nuevas expectativas el sentido de que el nuevo líder de la Casa Blanca le abrirá las puertas a una política internacional multilateral, abandonando la política de la “guerra preventiva” para combatir el terrorismo, y en particular en América Latina se espera que Obama tenga una actitud de mas amplio diálogo y un cambio frente al infame bloqueo económico que sufre Cuba, así como una política más activa en materia de protección de los derechos humanos en el continente. El cierre de la prisión de Guantánamo en Cuba, la autorización del envío de remesas de los cubanos residentes en Estados Unidos a sus familias y el anuncio del retiro de las tropas norteamericanas en Irán, son “gestos” que indican, quizás, nuevos tiempos en las relaciones internacionales de la primera potencia mundial.

Sin embargo, muchos analistas en América Latina estiman que no hay que hacerse grandes ilusiones en la medida en que los centros de poder económico en Estados Unidos mantienen sus conocidas políticas imperiales y, a su vez, las preocupaciones centrales del gobierno de Obama están focalizadas actualmente en los conflictos de Afganistán, y en la relación con Europa, China, Rusia y demás potencias del G-20 para el manejo de la crisis económica global.

III- Crisis económica en un mundo globalizado
En tercer lugar, justamente, aparece esta crisis económica en un mundo globalizado en el que el modelo neo-liberal predomina. Es así como en la Cumbre del G-20, realizada en Londres a comienzos de este mes, abril de 2009, se reunieron de urgencia los líderes de los países cuyas economías representan más del 80% de la riqueza global, para acordar, en medio de sus contradicciones, un paquete de medidas que permitiesen PALIAR la actual crisis económica mundial, la más grave desde la II Guerra Mundial y quizás desde los años 30, conocida como la «Gran Recesión». Allí se dieron cita los jefes de Estado de los países más poderosos o influyentes, entre ellos Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, Francia y Japón, y de los países emergentes como Rusia, China, India, Brasil, Arabia Saudí y México.

Esta crisis, comenzó en el sector financiero de los Estados Unidos como resultado de un manejo especulativo de los créditos privados inmobiliarios ocasionado pérdidas monumentales a los grandes conglomerados financieros y bancarios y a la gran industria, y en poco tiempo ha desembocado en una vasta recesión económica y en el desempleo de millones de personas, primero en los países del “Norte”, extendiéndose luego hacia los países del «Sur”. De hecho Colombia comienza a recibir sus efectos y podemos decir que en general se trata de una crisis que afecta a la vida de las mujeres, hombres y niños de todos los países.

Los Presidentes y Jefes de Estado reunidos en Londres, aceptaron la necesidad de actuar conjuntamente para enfrentar esta crisis, tomar medidas para sacar a la economía mundial de la recesión, reactivar la economía y evitar que una crisis de este tipo se repita nuevamente, al menos esos eran los propósitos anunciados.

Así, un primer punto que abordaron los dirigentes del G-20 fue intentar ponerse de acuerdo sobre los riesgos que conlleva la falta de reglamentación financiera internacional, propios del modelo neo-liberal y, en consecuencia, sobre una reforma de las instituciones internacionales que no supieron ni prever ni evitar la actual crisis.

Adicionalmente, discutieron medidas excepcionales a tomar respectivamente en los bancos centrales de sus países, como por ejemplo la recapitalización de los mismos con dineros de fondos públicos, lo cual ha provocado las protestas del sindicalismo y de organizaciones sociales en los países del Norte, por considerar que mientras los grandes patronos reciben ingentes compensaciones, los trabajadores y los sindicatos son obligados a hacer concesiones.

Entre los propósitos de esa cumbre del G-20, se enunció la necesidad de abstenerse de provocar las devaluaciones competitivas de las monedas y, de manera especial, de fomentar un sistema monetario internacional estable y en buen funcionamiento. Se acordó entonces el fortalecimiento de la supervisión y de la regulación del sistema financiero global, con medidas, entre otras, no vamos a hacer aquí una lista, como establecer un nuevo Consejo de Estabilidad Financiera (FSB), el cual debe colaborar con el FMI, cuyo papel en la imposición de los modelos neo-liberales que tanto daño han causado a nuestros países latinoamericanos y del mundo en desarrollo es bien conocido, todo esto teniendo como meta advertir de antemano los riesgos macroeconómicos y financieros y sobre las medidas necesarias para superarlos.

De otro lado, en esta Cumbre del G-20 se manifestó la insistencia de los países emergentes, como China, India y Brasil, entre otros, para aumentar su poder de influencia por sobre el FMI y sobre los organismos de regulación financiera mundial. Y cabe destacar que Argentina, Brasil y México coincidieron en la necesidad de combatir el proteccionismo como uno de los elementos clave de la recuperación.

La evaluación de los resultados de la cumbre G-20 no se puede ver en la grandilocuencia de los mandatarios al anunciar el paquete de medidas, ni en la respuesta positiva de los mercados en el corto plazo: se medirá, con el tiempo, cuando la economía global reaccione en un sentido u en otro. Tanto más que los efectos tremendos de esta crisis son la consecuencia de un modelo ultra-liberal, asentado en el “dejar hacer”, en la acumulación rápida de ganancias por una minoría, en la repartición injusta de las riquezas y en un sistema comercial mundial no equitable, entre otros factores estructurales.

Desencanto en la V Cumbre de las Américas
Estos son a primera vista tres de los principales grandes cambios en materia de globalización y política internacional en los que tuvo lugar la V Cumbre de las Américas, la cual terminó con una sensación de desencanto casi generalizada en la medida en que, en un hecho sin precedentes, su declaración final sólo fue firmada por uno de los asistentes, el primer ministro de Trinidad y Tobago, por encargo de los otros 33 asistentes.

Sin embargo puede decirse que ésta fue una reunión que posiblemente sirvió para que al menos América Latina y el Caribe, y los Estados Unidos propicien una nueva forma de verse, de debatir y de tratar nuestras diferencias con mayor madurez.

Mauricio Trujillo Uribe
Bogotá, 21 de abril de 2009


Texto de libre difusión, citando la fuente, el autor y publicando fiel copia

Foto: El País, España

Matématico, filósofo, humanista y educador, Germán Zabala Cubillos nos ha dejado

“Nos olvidamos de preparar un ser para ser él, que supiera que lo fundamental que hay en este mundo es su existencia; que no hay nada, ni ahora, ni antes, que lo pueda sustituir. Que lo importante de vivir está en su especificidad, el deber que tiene cada persona de participar con su diferencia, en el proceso social de la comunidad.” German Zabala Cubillos. «La paradoja de la diferencia».

Mauricio Trujillo Uribe
Bogotá, 10 de abril de 2009

Ayer, 9 de abril de 2009, falleció en Bogotá el maestro e intelectual Germán Zabala Cubillos. Nació en Bogotá en 1926 en una familia de educadores, lo que marcó su camino a lo largo de toda su vida. Junto con sus hermanos y su esposa, impulsó la educación física en el país, desarrollando campeonatos de basquetbol y promoviendo el deporte en la educación secundaria.

Inició su formación de Matemático orientado por el profesor Carlo Federici, fundador del Departamento de Matemáticas de la Universidad Nacional, un italiano de ideas avanzadas que llegó al país en 1948. Co-fundador de las universidades INCCA y América en Colombia, Germán recibió numerosas distinciones por su trayectoria científica y de colaboración solidaria en varios países: Chile, Nicaragua, México, Perú y Venezuela. Dentro de estas distinciones, fue invitado a la Universidad de la Sorbona para profundizar sus investigaciones sobre Topología Matemática.

Profesor universitario, ilustre académico y conferencista, colaboró con artículos científicos y políticos en numerosas publicaciones nacionales e internacionales, se recuerdan entre otros sus aportes filosóficos sobre el impacto de la cibernética y de las nuevas tecnologías informáticas en la sociedad. Su último libro en 2004: “Ética, la paradoja de la diferencia”.

Germán fue militante de movimientos políticos de izquierda en Colombia, Chile, Nicaragua y México. En su juventud participó en la fundación del Partido Socialista Democrático, más adelante acompañó al sacerdote Camilo Torres Restrepo en el Frente Unido y luego colaboró con Golconda, corriente de sacerdotes y cristianos inspirada en la “Teología de la Liberación” e influida por la doctrina social de Pablo VI.

En Chile se vincula al equipo del Presidente Allende en el gobierno de la “Unidad Popular”, en Nicaragua se compromete con la revolución sandinista al lado de la red educativa del Obispo Obando, y en México promueve el debate sobre la necesidad de reformular el pensamiento revolucionario desde una práctica científica y social latinoamericana. De regreso a Colombia adelanta investigaciones en la búsqueda de un modelo de gestión productiva y de desarrollo sostenible y en las tesis de las estructuras matemáticas y lo social.

En marzo del presente año se inauguró en la Universidad de Cundinamarca la cátedra “Germán Zabala Cubillos” en la que mi madre, Tila Uribe, hizo la presentación de su obra.

Un perfil de su vida se encuentra en la revista «Nómadas» (http://www.ucentral.edu.co/NOMADAS/nunme-ante/26-30/29/11-VLADIMIR.pdf).

A su esposa Yolanda, a sus hijos César, Vladimir y Michel, a sus hermanos Jaime, Jorge y Manuel, y a su familia y allegados, expresamos nuestros sentimientos de amistad y solidaridad, recordando con gran admiración y cariño la vida y obra de este matemático, filosofo, humanista, educador internacionalista y militante político colombiano.

Mauricio Trujillo Uribe
Bogotá, 10 de abril de 2009


Texto de libre difusión, citando la fuente, el autor y publicando fiel copia

Foto: https://rizomasolidario.wordpress.com/portfolio/in-memoriam-del-maestro-german-zabala/

 

A las puertas del II Congreso Nacional del POLO

Uno de los temas de mayor controversia en el Polo Democrático Alternativo gira en torno a la política electoral a seguir en las presidenciales de 2010. A tal punto han llegado el pulso y el grado de pugnacidad entre los distintos sectores sobre este tema, que la unidad del partido dependerá del tratamiento adecuado y responsable que todos los delegados al congreso sepamos darle a este punto fundamental.

Mauricio Trujillo Uribe *
Bogotá, 22 de febrero de 2009

No es sólo un tema de simple táctica electoral, al final de cuentas la razón de ser del PDA no es mantenerse como partido de oposición, sino llegar al poder, ser gobierno para llevar a cabo las transformaciones democráticas y de soberanía nacional que Colombia requiere, propiciando a la vez una salida política al conflicto armado y dándole contenido real al Estado Social de Derecho.

La política electoral que adopte el POLO adquiere tanta más importancia en el actual contexto del país, que un nuevo triunfo de una coalición uribista en las próximas elecciones presidenciales profundizaría los desequilibrios y el autoritarismo que han caracterizado al presente régimen, le daría más alas al conflicto interno armado y, como se ha visto, no resolvería los inmensos retos de desarrollo y justicia social.

Al segundo congreso se llevarán básicamente dos propuestas en materia electoral. De un lado, la posición anunciada por la casa Anapo, el senador Dussán, el Moir, el Partido Comunista, el “Polo que Suma”, el “Polo al Sur”, y otras fuerzas: el PDA debe ir a la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2010 con un candidato y un programa de gobierno propios.

Después de la primera vuelta, según algunos de los defensores de esta propuesta, se verá qué hacer; si pasamos a la segunda vuelta buscaríamos una alianza con otros sectores políticos para ganar las elecciones y conformar un gobierno de coalición en donde el Polo sería el centro de gravedad; si no llegamos a la segunda vuelta, hay quienes ya plantean que pasaríamos a la abstención.

De otro lado, la posición expuesta en el documento titulado “El POLO que necesita Colombia” en el que planteamos que “El POLO debe escoger su candidato presidencial por medio de una consulta abierta que ha de realizarse este año y prepararse para ganar, con el más amplio apoyo ciudadano posible, una consulta multipartidista abierta en marzo de 2010, encaminada a escoger una sola fórmula presidencial de las fuerzas democráticas a la primera vuelta, sobre la base del acuerdo programático previamente pactado”.

En efecto, para aliarse hay primero que posicionarse y, obvio, procuraríamos que nuestro candidato sea el candidato de la coalición y que el programa de coalición incluya puntos básicos de nuestro programa de izquierda democrática. Este texto lo suscriben los senadores Petro y Guevara, amigos del ex-alcalde Garzón, y dirigentes del “Polo Social” y de diversas listas nacionales y regionales, y de la lista internacional “Izquierda Democrática y Social”.

¿Frente a estas dos visiones, y en aras de la unidad del POLO, es acaso posible encontrar un acuerdo que, como toda concertación, deje relativamente satisfechas y con margen de acción a las partes en divergencia, aún si tal compromiso no refleje todo lo que éstas propugnan respectivamente? Veámoslo.
Las dos propuestas plantean escoger un candidato presidencial del POLO, salido de las filas del POLO, mediante una consulta. Para unos, ésta debe ser interna, sólo los militantes del partido pueden votar; para otros, la consulta debe ser semi-abierta, los ciudadanos y ciudadanas pueden participar siempre y cuando adhieran al PDA, aún si lo hacen en el momento de votar; para los demás, la consulta debe ser abierta, puede votar todo ciudadano y ciudadana que lo desee, adherente o no al partido.

Tenemos pues un punto de partida común fundamental: la voluntad de elegir un candidato presidencial del PDA. Y todo parece indicar que la consulta de carácter semi-abierto, que ya fue puesta en práctica en la pasada consulta entre Carlos Gaviria y Antonio Navarro, en la que participaron más de un millón dos cientos mil ciudadanos y ciudadanas, contará finalmente con la aceptación general, así como la conveniencia de realizar dicha consulta lo más pronto posible.
Sin embargo, ojalá que la tentación de aclamar en el congreso al Dr. Carlos Gaviria como candidato del POLO, sin acudir a la consulta, no se abra paso; ello seguramente constituiría un hecho que golpearía, por no decir, fracturaría, la unidad del partido.

En cuanto a si el POLO debe ir a la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2010 con candidato y programa de partido, o si el candidato y programa propios son el primer paso para luego intentar propiciar una coalición democrática que vaya a la primera vuelta con un candidato y un programa de coalición, debemos entender que todavía es temprano para pronunciarse al respecto, que ello dependerá de múltiples factores de la vida política del país en los siguientes quince meses, y que por tanto es infantil amarrarse desde ahora con una decisión en una u otra dirección, la cual una vez aprobada en el congreso, la máxima instancia del partido, no tiene reverso, aún si los hechos futuros nos indicasen que la decisión no fue la apropiada.

Pues es evidente que no es igual competir con Uribe Vélez aspirando a una segunda re-elección, lo cual requiere primero que se le apruebe su referéndum y que lo gane; que competir con el candidato de una coalición uribista escogido mediante una consulta inter-partidista, si una ley en tal sentido es aprobada por el Congreso de la República; que competir con múltiples candidatos de distintos horizontes que finalmente van a la primera vuelta por separado. Todas estas opciones son posibles, pero por ahora ninguna de ellas es todavía visible; sólo lo podremos saber y evaluar más adelante.

Por consiguiente, la decisión de ir a la primera vuelta con candidato y programa propios, o en el marco de una convergencia de fuerzas democráticas, debe delegarse a la nueva Dirección Nacional que será elegida en el segundo congreso. Ella tendrá a su cargo, una vez hayamos escogido mediante consulta nuestro propio candidato presidencial, hacer el análisis de la situación política nacional y tomar las decisiones electorales que se impongan. Nuestra meta como izquierda democrática es llegar al gobierno en el 2010, actuemos en consecuencia!

Mauricio Trujillo Uribe *
Bogotá, 22 de febrero de 2009

* Miembro de la Dirección Nacional y del Comité Ejecutivo Nacional del Polo Democrático Alternativo


Opinión que sólo compromete a su autor, de libre difusión, citando la fuente, el autor y publicando fiel copia de la misma

Fuente: blog Izquierda Democrática y Social Polo Europa

Foto: Archivo particular

El Polo que necesita Colombia

Los abajo firmantes presentamos el siguiente documento al II Congreso Nacional del Polo Democrático Alternativo para su discusión , en el cual expresamos nuestras tesis sobre el Polo que necesita Colombia. Resumo las siguientes: El Polo debe tener vocación de poder, no solo existir para ejercer la oposición y dejar constancias. Somos un partido defensor de la Constitución de 1991, por tanto reconocemos a las fuerzas armadas constitucionales como la única institución legítima para ejercer el uso de las armas. Al mismo tiempo, respaldamos la solución política del conflicto armado. Somos alternativa frente al proyecto uribista, se requiere construir una amplia convergencia de fuerzas políticas y sociales con base en un programa democrático y progresista. Es necesario escoger su candidato desde la primera vuelta de las elecciones presidenciales por medio de una consulta multipartidista. Vamos al II Congreso Nacional confiando en que todos los delegados y delegadas hagamos lo necesario para realizar un debate con garantías plenas y reglas claras. Esperamos que el Polo salga unido de este congreso.


Bogotá, 1 de febrero de 2009

Hacia una convergencia democrática para triunfar en el 2010
El POLO DEMOCRATICO ALTERNATIVO nació para construir democracia, hacer la paz y transformar a Colombia. Somos alternativa tanto frente al proyecto uribista como al de las insurgencias armadas desvirtuadas e inviables. La unidad del POLO debe servir para hacer posibles los cambios democráticos que Colombia necesita y liderar la conformación de las mayorías requeridas para lograrlo, no solo para ejercer la oposición, dejar constancias y rehusar la responsabilidad de gobernar.

En el contexto actual de crisis económica mundial, transformaciones democráticas que vive América Latina y expectativas que se han generado por el nuevo gobierno de Estados Unidos, así como la incapacidad manifiesta del proyecto uribista de ponerle fin la guerra y mejorar las condiciones de bienestar de los colombianos y colombianas, el Segundo Congreso Nacional del POLO adquiere gran relevancia histórica.

Pese a que algunos dirigentes anuncian supuestos acuerdos desde arriba acerca de las decisiones que debe tomar dicho Congreso, estamos convencidos que serán los 1500 delegados, hombres y mujeres libres, quienes luego de escuchar argumentos y analizar propuestas, tomarán las definiciones que requiere el POLO y el país.

Por ello, los abajo firmantes, presentamos las siguientes tesis y propuestas para alimentar el debate abierto que debe caracterizar un partido moderno de izquierda democrática.

Gobierno de transición
El reto fundamental de los demócratas hoy en Colombia es derrotar al proyecto uribista, con o sin Uribe, en el 2010. Para ello, se hace necesario construir una amplia convergencia de fuerzas políticas y sociales sobre la base de un programa democrático y progresista capaz de convocar las mayorías necesarias para ganar.

El POLO debe liderar la elaboración de dicho programa, en desarrollo de lo planteado en el Ideario de Unidad, con el propósito de convocar a amplios sectores de colombianos y colombianas en torno a la conformación de un gobierno de transición para superar la crisis nacional y sacar a Colombia de la guerra, sobre la base de al menos cuatro ejes fundamentales:

1. Separar al Estado y la política del crimen, 2. Separar las tierras productivas de las mafias, 3. Separar la política social (educación, salud, trabajo digno, entre otros) de la lógica del mercado, para hacer realidad un verdadero Estado Social de Derecho y 4. Separar la impunidad de la justicia, garantizando la independencia y autonomía del poder judicial y el derecho de las víctimas a la justicia, la verdad, la reparación y la no repetición.

Como partido defensor de la Constitución de 1991, en el plano económico el POLO defenderá sobretodo el interés público, estimulará la generación de empleo y el más amplio sistema de pluralismo empresarial productivo, desde la iniciativa individual, pasando por la propiedad cooperativa y solidaria, hasta las corporaciones públicas, privadas y mixtas. Se respetará siempre el derecho de los pueblos indígenas, raizales y afrodescendientes.

Estrategia para la victoria
En sus pocos años de existencia, el POLO ha logrado llegar al gobierno en Bogotá durante dos períodos, en Naríño y en varios municipios, y constituirse como la principal fuerza de oposición en el país, obteniendo las votaciones más altas de la historia de la izquierda colombiana. Sin embargo, es evidente que el POLO aún carece de la posibilidad real de triunfar a nivel nacional por sí sólo.

Por ende, la construcción de una amplia convergencia social y política se convierte necesariamente en el objetivo estratégico central. El POLO debe escoger su candidato presidencial por medio de una consulta abierta que ha de realizarse este año y prepararse para ganar, con el más amplio apoyo ciudadano posible, una consulta multipartidista abierta en marzo de 2010, encaminada a escoger una sola fórmula presidencial de las fuerzas democráticas a la primera vuelta, sobre la base del acuerdo programático previamente pactado. Negarse desde ya a esa posibilidad es favorecer la reelección del uribismo.

La legitimación del Estado y el rechazo al uso de la violencia como
instrumento de acción política
El POLO es civilista y rechaza de manera contundente las acciones de los actores armados de izquierda y derecha. Compartimos con la inmensa mayoría de los integrantes del POLO que el partido se pronuncie en el Congreso reiterando la condena a la lucha armada, el secuestro, las acciones terroristas y la combinación de formas de lucha como instrumento de la acción política: quienes aún tengan esa convicción no pueden estar en el POLO. El POLO debe respaldar todas las acciones ciudadanas en rechazo a la guerra y el terrorismo.

La legitimidad del Estado reside en el respeto pleno a los derechos de los ciudadanos y ciudadanas. Por tanto, condenamos el paramilitarismo, el desplazamiento forzado y el terrorismo y los crímenes de Estado como los falsos positivos. El Polo reconoce a las fuerzas armadas constitucionales como la única institución legitima para consolidar el monopolio de las armas de la Nación, depuradas de quienes cometan crímenes de guerra y actos de corrupción en su seno. La legitimidad de la fuerza pública no solo depende de su base constitucional sino de su compromiso decidido con los derechos y libertades de
todos los seres humanos que habiten nuestro territorio. El Estado no puede renunciar a la utilización legítima de la fuerza contra los grupos armados ilegales siempre dentro del marco del Derecho de Gentes y de su propia Constitución y la ley.

Solución política del conflicto armado
Ratificamos lo dicho en el Ideario de Unidad: “Nuestra principal política de paz serán las profundas reformas democráticas de las estructuras de exclusión social, política y económica anteriormente descritas. Construiremos una política permanente de Estado, que garantice condiciones pacíficas de vida social a la población. En esta perspectiva y recurriendo a la búsqueda de una solución negociada con la insurgencia, se emprenderá la concreción de un acuerdo nacional con base en el respeto a la soberanía y la vigencia de los principios democráticos, acuerdo en el que deben tener activa y decisoria participación todos los sectores de la sociedad.” Mientras persista el conflicto armado, el POLO se compromete con la plena aplicación del derecho internacional humanitario para sacar a la población civil de la guerra. Respaldamos las gestiones de la senadora Piedad Córdoba y todos los esfuerzos de la sociedad civil y la comunidad internacional para lograr la libertad para todos los secuestrados. El POLO le exige a los grupos armados la liberación unilateral de todos los secuestrados y la proscripción de la práctica del secuestro. Rechazamos los señalamientos hechas por el Presidente en contra de periodistas y quienes trabajan por la paz y las salidas humanitarias.

Asumir responsabilidades de gobierno
Colombia necesita que el POLO sea un partido con voluntad y capacidad real para asumir responsabilidades de gobierno a nivel local, regional y nacional en el presente y en el futuro. Los gobiernos de Bogotá, Nariño y los demás municipios donde somos gobierno en diferentes regiones del país, cuentan con el apoyo del partido y deben estar abiertos al diálogo con las instancias responsables del mismo. Las relaciones entre partido y gobierno serán programáticas.

El POLO sostendrá relaciones con otros gobiernos progresistas y democráticos, como los de Cali, Medellín, Cartagena, Cesar, Santander, Atlántico y Boyacá. El gobierno se ejerce para traducir en acción administrativa el proyecto político en forma transparente. Del éxito de los actuales gobiernos locales y regionales del POLO depende la consolidación del proyecto político en todo el país. El POLO declara que el método de gobierno local que implementará se hará con transparencia, sin clientelismos, con exclusión total de las mafias del poder y con la más decidida construcción de la democracia participativa y el gobierno con los movimientos sociales. Sus gobiernos locales deben garantizar la participación equitativa de la mujer en la administración pública y las decisiones políticas, siempre priorizará la niñez, los sectores pobres de la población, los grupos vulnerables, y luchará contra toda forma de discriminación étnica o sexual. El gobierno del POLO siempre será una construcción democrática desde lo local a lo nacional.

Relaciones internacionales
El POLO está por la paz mundial, propicia un mundo multipolar y no apoya guerras en el exterior. Está por la más firme unidad política, económica, diplomática, militar y social de América Latina, el establecimiento de una democracia global y el diálogo entre las civilizaciones.

El POLO debe establecer relaciones formales con los partidos y gobiernos alternativos de América Latina y del mundo, así como el Partido Demócrata de Estados Unidos. El POLO debe acercarse al nuevo gobierno de Estados Unidos con el propósito de redefinir una nueva política basada en el respeto a la soberanía, la defensa de los Derechos Humanos, la solución política del conflicto armado, el replanteamiento a fondo de la fallida política antidrogas y la negociación de un tratado de comercio justo. Implementaremos una política pública de Estado con y para la población colombiana residente en el exterior, sobre la base de la reciprocidad democrática, la soberanía y la igualdad entre Estados y Gobiernos, protegiendo la Dignidad y los Derechos de nuestros ciudadanos.

Democracia interna
Para liderar la construcción de la democracia colombiana, el POLO debe profundizar su democracia interna. Se crearán coordinaciones regionales que permitan la descentralización de las estructuras del partido y que deben asumir funciones hoy concentradas en el Comité Ejecutivo Nacional, tales como la elaboración del presupuesto.

Las coordinaciones municipales se constituirán en base del trabajo local. Las coordinaciones municipales, departamentales y regionales se elegirán por voto directo de los afiliados y afiliadas en la misma fecha de la consulta abierta. Se fortalecerá la participación efectiva de las mujeres, jóvenes, indígenas, afrodescendientes, LGBT, colombianos en el exterior y los movimientos sociales, en todas las instancias del partido.

La Presidencia y la Secretaría General del partido serán desempeñadas por personas que no vayan a ser precandidatos a la Presidencia o candidatos al Congreso de la República en el 2010, que ofrezcan garantías a las diversas expresiones al interior del POLO. Se otorgará todo el apoyo político y logístico a la Comisión Nacional de Ética y Garantías del partido, así como el desarrollo de los proyectos estratégicos que dinamizan la construcción del POLO.

Un Congreso con garantías plenas
Todo lo anterior requiere que el Segundo Congreso del POLO brinde garantías plenas y reglas claras para el debate abierto. Se debe garantizar que todos los delegados y delegadas, y la ciudadanía en general, tengan la posibilidad de conocer los diversos enfoques y propuestas que existen en el POLO.

Como invitados, deben estar presentes otros partidos y fuerzas proclives a conformar una amplia convergencia democrática. Se debe conformar una Mesa Política integrada por las representantes de las listas más votadas para asumir la organización y desarrollo del Congreso y acercar puntos de vista en aras de garantizar el proceso de unidad del partido.

El consenso, el diálogo y la búsqueda de acuerdos primarán en las grandes decisiones del POLO, sin desconocer ninguna expresión por pequeña que sea. De no ser posible llegar a acuerdos por consenso, deben someterse a la votación de los delegados y delegadas. El otorgamiento de estas garantías determinará el futuro del POLO, de su unidad, de la inclusión de todos los sectores y de la participación de todos los delegados y delegadas en el Congreso.

Firman: Gustavo Petro, Jorge Guevara, Gloria Flórez, Julio Roberto Gómez, Guillermo Alfonso Jaramillo, Antonio Sanguino, Celio Nieves, Fabio Villa, Daniel García-Peña, Patricia Buriticá, Ana Teresa Bernal, Mauricio Trujillo Uribe, Marcelo Torres, Antonio López, Oscar Gutiérrez, Alejandro Gutiérrez, Sebastián Romero, Boris Montes, Hugo Zárrate, Eduardo Andrés Garzón, Enrique Borda, Nicolás Noriega, Jorge Castellanos, Ernestina Mahecha, Julián Lemus, Yesid García, Marta Peña, Jorge Senior, Carlos Rodríguez, Luis Sandoval, Miguel Ángel Pérez, Rosalba Gómez, Fabio Arias, Alberto Herrera, Carlos Bello, Sofía Espinosa, Angélica Marín, Roberto Hermida, Morgan Doria, Giovani Mantilla, Madeo Cerón, Javier Darío Vélez, Consuelo Ahumada, Francisco Suárez, Julio Blanco, Miguel Gamboa, Marta Botero, Carmen Anachury, Javier Claro, Víctor Gasca, Milton Rengifo, Augusto Rodríguez, Marco Romero, Álvaro Villarraga, Jorge Rojas, Camilo González, Carlos Remolina, Armando Novoa, Gonzalo Arcila, Germán Toro, Luis Emil Sanabria, Julio Carrascal, Junio Fernández, Luis Grubert, Carlos Ramírez, Hernán Trujillo, Jaime Goyes, Oscar Arias, Belén Benavides, Aldo Cadena, Miguel Pardo, Carlos Valverde, Dorys González, Enrique Meza, Jersson Zubieta, Raúl Moreno, Miguel Ángel Delgado, Heberto López, Jhonny López, Rodolfo Hernández, José Luis Junco, Liliana Puyo, Jaime Vargas, Gustavo Guzmán, José de Jesús Ramírez, entre otros y otras.

Bogotá, 1 de febrero de 2009


Texto de libre difusión, citando la fuente y publicando fiel copia del mismo

Fuente: Documento presentado para la discusión al II Congreso Nacional del Polo

Foto: Archivo particular

Hacia una izquierda democrática, moderna, viable y responsable

Transformar el Polo Democrático Alternativo, de una izquierda todavía tradicional hacia una izquierda moderna con propuestas viables y actitud propositiva.

Mauricio Trujillo Uribe *
Madrid, 6 de diciembre de 2008

Reciban todos ustedes, colombianos residentes en Madrid aquí presentes, un caluroso saludo. Igualmente, un fraternal saludo a las delegaciones del Partido Socialista Obrero Español y de Izquierda Unida que nos acompañan en este primer encuentro del Polo Madrid.

Como todos ustedes saben, el día 26 de octubre pasado se realizaron las elecciones internas del Polo para elegir los delegados al Congreso Nacional que tendrá lugar en febrero de 2009. Expreso mi agradecimiento y reconocimiento a los polistas en el exterior que respaldaron mi aspiración, trataré de representar las propuestas de los colombianos en el exterior lo mejor posible.

Nos encontramos en un momento en el que el presidente Uribe y su gobierno comienzan a tener el sol a sus espaldas. ¿Por qué lo decimos? En primer lugar, cuando uno mira la situación del modelo económico que ha adelantado Uribe, es un modelo económico neoliberal que lo hace depender muchísimo del flujo de inversiones desde el exterior. De hecho durante los últimos 4 años han entrado cerca de 10 mil millones de dólares anuales al país. En parte gracias a la bandera de la doctrina de la seguridad democrática dando confianza a los inversionistas, hay que decirlo, pero ese modelo comienza a hacer crisis en la medida en que aparece ahora la crisis mundial y el flujo de dinero que entra al país comienza a debilitarse, de hecho ya aparecen los primeros síntomas de recesión industrial y hay sectores de la clase empresarial que comienzan a cuestionar y a voltear la espalda a Uribe, hay diferentes manifestaciones en ese sentido.

Otro aspecto importante, interesante en el plano internacional: Obama acaba de ganar, el nuevo presidente de Estados Unidos es una persona que esperamos tenga una actitud diferente y una mirada diferente hacia Colombia. Cuando el presidente Uribe estuvo en Estados Unidos, cometió un error político y diplomático muy grande, le apostó todo a McKein y ni siquiera tuvo la perspectiva de reunirse con Obama y de tener con él un diálogo, puso todos sus huevos en el cesto McKein y salió elegido Obama. Eso va a influir. Pero además es posible que finalmente Obama puede llegar a un acuerdo de convivencia con el presidente Chávez de Venezuela, y que éste comience a asumir más de protagonismo en la región desplazando ante la administración americana al propio Uribe.

Hay otro aspecto que podría decirnos también que influye en este sol que comienza a llegarle a las espaldas, es el hecho de que su política de seguridad democrática ha tenido una estocada de fondo con esto que se acaba de descubrir y que se llaman falsos positivos, que en el fondo, no es ni más ni menos que la ejecución sumaria, el asesinato, de personas que han conseguido en la calle, personas de extracción humilde, que las han llevado engañadas a otras ciudades ofreciéndoles trabajo, que las han eliminado y las han presentado como guerrilleros muertos en combate por las Fuerzas Armadas, un crimen de lesa humanidad, y hay sectores de la ciudadanía que comienzan a tener una mirada diferente y muy crítica, en particular la comunidad internacional. Ese es otro de los elementos importantes que hay que tener en cuenta.

Y los últimos acontecimientos: la reelección de Uribe parece que comienza a embolatarse seriamente, ustedes saben que hay una solicitud de referendo que se ha adelantado para que Uribe pueda ser elegido de nuevo presidente en un tercer mandato. Bueno, esa iniciativa no ha pasado, no ha sido aceptada, fue rechazada por la Comisión Primera de la Cámara, ello no significa que la pelea esté ganada, ello no significa que el proceso esté terminado, pero es una sorpresa y de alguna manera en esto ha influido muchísimo en la pérdida de imagen de Uribe.

Otra ampolla que se ha levantado en algunos sectores de la ciudadanía se debe a aquello que ustedes conocen como las pirámides, que es un sistema financiero que ha traído la quiebra para pequeñoos ahorradores, y todo esto porque el gobierno no intervino a tiempo, ni logró regular esto, no hizo regulación en materia financiera y hoy se le está convirtiendo en un bumerang.

Pero además de eso aparecen en el seno del uribismo fisuras. Allí tenemos ya diferentes sectores del uribismo que comienzan a tener sus líderes, hay un sector liderado por el senador Vargas Lleras que hasta el momento ha representado de alguna manera al sector dominante pero ahora comienza a tener aspiraciones propias y otra cosa interesante es que el partido conservador acabó de tener un millón trescientos mil votos en las elecciones de consulta interna que acaban de realizarse. Vamos a decirlo de otra manera: en el bloque dominante comienzan a aparecer diferentes aspiraciones, diferentes protagonismos y eso también a su vez también debilita la fuerza de Uribe.

Entonces, en esta crisis del modelo uribista que comienza a aparecer en el horizonte, el Polo tiene posibilidad de ganar las elecciones del 2010. Nosotros no estamos pensando en el 2014, estamos pensando en llegar al gobierno en el 2010, dentro de dos años, y creemos que ello es posible. Desde luego, no hay que bajar la guardia, hay que entender bien la situación. Uribe posee de todas maneras un capital de popularidad que es innegable.

A su vez, nosotros también tenemos como Polo diferencias internas que esperamos superar en el próximo congreso nacional del partido que tendrá lugar en febrero 2011. ¿Qué es lo que vemos sobre este congreso?

El primer tema es en relación al conflicto armado interno que vive el país. ¿Qué actitud se toma frente a los movimientos insurgentes, qué actitud se toma frente al problema de los secuestrados y los rehenes militares? En eso hay matices, pues hay todavía en algunas tendencias del partido una falta de total contundencia al respecto.

Consideramos que debemos ser absolutamente intransigentes, absolutamente claros, no tener absolutamente ninguna ambigüedad en el sentido de dar un NO rotundo al uso de las armas con fines políticos. Exigirle a la guerrilla, exigirle a los grupos armados insurgentes, la liberación inmediata e incondicional de todos los secuestrados y todos los rehenes. Exigirle igualmente, al paramilitarismo y al gobierno nacional que saquen adelante un proceso real de justicia y de reparación a las víctimas.

En otras palabras, en este tema fundamental esperamos que del Congreso Nacional del Polo salga una definición absolutamente clara. ¿Por qué? Miren, es muy sencillo: durante muchos años, desde su inicio, las guerrillas se han reivindicado de izquierda y hoy, cuando el Polo Democrático Alternativo se reivindica de izquierda, no obstante que siempre hemos aclarado públicamente que somos una izquierda democrática y social, en el imaginario de sectores populares, en gran parte de la opinión pública, hay una cierta confusión, se genera en las mentes una amalgama entre unos y otros, aún más cuando el propio presidente Uribe se ha dedicado a decir que somos guerrilleros de civil, infundio y mentira premeditada difundida generosamente por los medios de comunicación.

De ahí la importancia de tener una posición absolutamente clara, no basta con que se diga en los estatutos del partido. Frente a cada coyuntura, frente a cada situación tenemos que ser claros. Nosotros no estamos con el uso de las armas, y al contrario consideramos, que ello le da oxígeno al gobierno de Uribe, y ese uso de las armas le cierra espacios a la lucha de la izquierda democrática y social, ese es un primer punto.

Un segundo punto que debemos que resolver es qué vamos a hacer frente a las elecciones. Bueno, hay dos hipótesis, vamos a poner las cartas sobre la mesa, interesante que tengamos elementos para juzgar y que sepamos por dónde van las cargas, hay básicamente dos posiciones:

La primera: buscamos desde el primer momento un candidato de una gran coalición democrática que incluya al Polo y a otros sectores que denominamos progresistas y democráticos y ojalá ese candidato de esa gran coalición democrática evidentemente sea el candidato del Polo, pero en un acuerdo con las otras fuerzas necesariamente tendrían oportunidad todos los demás candidatos, y todo eso sobre la base de un acuerdo, de un programa que se denomina mínimo, un programa que incluya básicamente tres cosas:

Uno, una reforma al uso y tenencia de la tierra, no olvidemos que cuando uno mira la estructura y la conformación de la guerrilla y de los grupos paramilitares, la inmensa mayoría de las bases de esos sectores son sectores campesinos, y que la tierra hoy en día hay 22 millones de hectáreas en manos de 13 mil personas solamente y que la mafia del paramilitarismo se ha queda con más de la mitad de la tierra. Entonces una reforma al uso y tenencia de la tierra es un mínimo fundamental.

Dos, una reforma al Estado para impedir la influencia de la mafia y el paramilitarismo dentro de las instituciones públicas. Así como hay que rescatar la tierra, hay que rescatar el Estado de la mafia y la corrupción.

Y tres, un paquete con medidas de carácter social que permita la convergencia de una amplísima coalición democrática que pueda derrotar a Uribe o al proyecto uribista.

La segunda posición, necesariamente se refiere a cuál propuesta de paz le vamos a hacer al país. El pueblo colombiano, quiere la paz. Y es paradójico lo que sucedido: cuando el pueblo colombiano pensó que con el gobierno de Pastrana podía conseguir la paz por la vía de la negociación, votó por Patrana. Pero cuando el pueblo colombiano vio que la negociación no funcionaba entonces apoyó la vía militar frente a los grupos insurgentes votando por Uribe.

Sin embargo, un partido como es el nuestro, el Polo Democrático Alternativo, que quiere ganar, que quiere transformar el país, que quiere ganar el favor de la ciudadanía, porque el poder se gana a través de los votos y de la movilización, tiene que hacer una propuesta de paz al país. ¿Cómo la entendemos nosotros? Ahí también hay otros dos enfoques diferentes, la propuesta de paz que es una negociación entre beligerancia y gobierno no es nuestro enfoque, o la propuesta de paz es un diálogo nacional que incluya al conjunto de la sociedad y allí los grupos insurgentes son una de las partes.

Entonces todo esto se va a definir en el Congreso, todo esto se va a analizar. Vamos también a discutir otros problemas que tenemos, no hemos logrado incorporar suficientemente a los jóvenes, en eso tenemos un hueco enorme, otro problema que tenemos grave: no hemos logrado desarrollarnos en las regiones, somos bicéfalos, hemos logrado una gran desarrollo en Bogotá, hemos logrado tener dos veces la alcaldía, tenemos gobiernos amigos locales y departamentales, como es el caso de la gobernación de Nariño, del gobierno de Cali de Jorge Iván Ospina, o el de Judith en Cartagena, María Mulata. Pero en realidad en las regiones estamos en casi cero, y no estoy exagerando. Tenemos ahí mucho por hacer. Pues bien, todo esto se va a discutir en el Congreso, todo esto se va a analizar.

Nosotros en el exterior, la tendencia que hemos llamado Izquierda Social y Democrática, presentamos una lista, la lista 113, y una lista para jóvenes, la lista 62. Esas listas que nosotros presentamos, obtuvieron el 70% de los delegados al Congreso. Vamos a trabajar todos sobre estos temas, queremos ser serios, queremos llevar ponencias por escrito. Vamos a articular y vamos a buscar entre nosotros llevar aportes reales y, en particular, desde luego, un tema que es fundamental para nosotros, el tema sobre los problemas de la inmigración.

Tenemos ideas, tenemos iniciativas, por ejemplo, cómo reducir los costos de envío de remesas, hay que extender el acuerdo que España y los países del mercado Andino han firmado sobre las cotizaciones para las jubilaciones y la seguridad social. En Europa, para que ese acuerdo tenga vigencia debe estar firmado por seis países de la comunidad, por ahora sólo lo ha hecho España, y nosotros tenemos que jugar un papel de cabildeo, de diplomacia, para acelerar ese tema.

Entonces nos vamos a poner de acuerdo, vamos a trabajar las ponencias. Agradezco la atención prestada a mis palabras y termino diciendo esto: vamos con espíritu unitario al Congreso, vamos a buscar que la unidad del Congreso se mantenga, vamos a buscar un rumbo nuevo, vamos a exponer nuestros puntos de vista sobre ese rumbo nuevo.

Queremos sacar al Polo de una izquierda todavía tradicional en lo fundamental, hacia una izquierda moderna, civilista, democrática, que tenga propuestas viables, que sea propositiva, que presente alternativas realistas, pero ello no significa exclusión de nadie. Hay que buscar consensos, si no se logran están las reglas de las mayorías. Hay que salir de ese Congreso Nacional a buscar el triunfo en las elecciones del 2010, si el Polo hace bien la tarea ello es posible. Gracias.

Mauricio Trujillo Uribe *
Madrid, 6 de diciembre de 2008

* Miembro de la Dirección Nacional y del Comité Ejecutivo Nacional del Polo Democrático Alternativo


Texto que sólo compromete a su autor, de libre difusión, citando la fuente, el autor y publicando fiel copia del mismo

fuente: Palabras en el encuentro de colombianos residentes en Madrid, adherenes y amigos del Polo Democrático Alternativo

Foto: Archivo particular

¿Europa contra los inmigrantes? Una visión defensiva

La política migratoria europea refleja una visión defensiva, en contravía de una visión integral en donde primen estrategias de integración, cooperación y reciprocidad. Es la política con acento en las cifras, aumentar al máximo el número de expulsiones y disminuir al máximo el número de permisos de residencia; los inmigrantes se vuelven números.

Mauricio Trujillo Uribe
París, 1 de octubre de 2008

Cuatro grandes temas son hoy prioritarios en la agenda de la Unión Europea -UE: energía, inmigración, seguridad y desarrollo sostenible. En ellos, los 27 países miembros de la comunidad adelantan una vasta dinámica de armonización de las políticas y de la normatividad. En el tema de la inmigración, dos hechos recientes revisten gran importancia: el primero, la aprobación de la “Directiva del Retorno” por el Parlamento Europeo en junio de 2008; el segundo, la adopción del “Pacto europeo de inmigración y de asilo” en la reunión de ministros del Consejo Europeo en julio de 2008, el cual será ratificado en octubre de 2008.

La “Directiva del Retorno” es una norma que define los procedimientos de retención y expulsión de los inmigrantes en situación irregular (la persona que entró de manera clandestina a la UE, o que llegó con autorización de residencia temporal, o como turista, y se quedó de manera ilegal). Por su parte, el “Pacto europeo de inmigración y de asilo” es un acuerdo marco para limitar y regular los flujos de inmigración legal (con autorización de residencia), mejorar los controles para evitar la entrada de inmigración clandestina, orientar la cooperación con los países terceros y sentar las bases de una política de asilo.

El Pacto ha tenido un perfil bajo en los medios de comunicación. La opinión pública europea está poco enterada y en otras regiones del mundo casi no lo conocen, a pesar del impacto que tendrá sobre los emigrantes en la UE a partir de 2010.

Un contexto adverso al inmigrante
Tanto la Directiva como el Pacto han ganado espacio político en medio de la crisis económica que atraviesa la Unión Europea. Persiste el alto desempleo, golpeando sectores de trabajadores que antes contaban con relativa estabilidad laboral; se deteriora la cobertura de seguridad social; se agudizan los problemas de cohesión social en los suburbios de las grand

es ciudades; crece el sentimiento de inseguridad; y en general se agrieta cada vez más el modelo europeo del “Estado benefactor”.

De otra parte, actualmente hay más de 14 millones de inmigrantes legales y cerca de 8 millones de inmigrantes en situación irregular, según la Comisión Europea. Y se estima que a partir de 2007 están entrando a la Unión Europea alrededor de 1.5 millones de inmigrantes clandestinos por año, siendo Alemania, España, Francia, Italia y Reino Unido, los países que reciben la mayor parte.

En medio de estas dosrealidades, crisis económica y un fenómeno migratorio creciente, los sentimientos de recelo y temor al extranjero se instalan en el imaginario de sectores de la ciudadanía: en épocas de “vacas flacas” el inmigrante deja de ser visto como alguien que es mano de obra barata y asume los trabajos penosos, lo que de por sí es una visión sesgada y excluyente, para ser percibido como alguien que “le quita” empleo a los nacionales, ocupa cupos en los jardines y escuelas, trae inseguridad y otras ideas fáciles que terminan volviéndose prejuicios en mucha gente.

Esta percepción equivocada del inmigrante ha sido acicateada, cuando no promovida, y en todo caso utilizada electoralmente, por la derecha política europea. Sus sectores más conservadores acusan la inmigración de ser una de las causas principales, e incluso la causa principal, según la extrema derecha, de los “males” que aquejan al viejo continente, y propiciando en las poblaciones reflejos simplistas y primarios en contra los extranjeros, y hasta de xenofobia en ciertos casos.

El hecho reciente más grave fue la aprobación en Italia, en julio de 2008, de una ley que tipifica la inmigración clandestina como delito, con penas de 6 meses a 4 años de prisión, y hace posible la confiscación de los apartamentos alquilados a los inmigrantes clandestinos, entre otras medidas draconianas. Durante su campaña electoral el actual presidente Berlusconi, conocido por su talante de derecha populista, y que sucedió al presidente Prodi de centro izquierda, había prometido esa ley.

Los partidos de la izquierda europea, en cambio, han tenido una actitud solidaria ante el inmigrante. Saben que las causas fundamentales del déficit de la seguridad social, de los insuficientes recursos de la educación pública, del aumento de los años para obtener la jubilación, de la deslocalización de empresas en Asia, de los disturbios y quema de carros en los suburbios y, en general, de los “males” económicos y sociales de la comunidad, no tienen que ver con la presencia de los extranjeros.

Saben también que si la inmigración es un fenómeno social que viene aumentando notoriamente, en una época en que el transporte facilita el desplazamiento de millones de personas y los medios de comunicación permiten percibir y hacerse ilusiones de cómo viven otras sociedades del planeta, las causas de la misma no hay que encontrarlas en las personas que migran, sino principalmente en el desequilibrio económico y de nivel de desarrollo entre las regiones del mundo.

Por su parte, frente a la amplitud del empleo masivo de inmigrantes en situación irregular, en particular en los sectores de hoteles, restaurantes y servicios domésticos, hecho que las autoridades públicas no podían ignorar tratándose de una situación que lleva años, las organizaciones sindicales han salido en defensa de los derechos laborales de estos millones de asalariados, al igual que numerosas asociaciones de solidaridad y defensa de los “sin papeles”.

Lo anterior no significa que la migración masiva no traiga sus propios problemas (para los países receptores y los de origen), aún más tratándose de inmigración clandestina, ni que éstos puedan ser ignorados por la sociedad, tanto menos por los partidos políticos y los gobiernos. Ni significa que la izquierda deba callar ante estos temas por temor a “hacerle el juego a la derecha”. Esto ha ocurrido en numerosas situaciones hasta hace poco tiempo, y en parte sigue ocurriendo, dejándole el espacio a la derecha que gana consenso entre la ciudadanía con el “coco” de la inmigración.

La Directiva del Retorno o “Directiva de la Vergüenza”
En Europa, organizaciones no gubernamentales y de defensa de los derechos humanos han llamado la Directiva del Retorno, la “Directiva de la Vergüenza”. Y en América Latina hubo numerosos pronunciamientos de rechazo, incluyendo los de los presidentes Chávez, Correa y Morales. Pero qué dice realmente la Directiva del Retorno? ¿Son justificados tantos “rayos y centellas” contra la norma? Miremos rápidamente lo esencial de su texto:

  • La norma promueve el retorno voluntario del inmigrante en situación irregular como la primera opción. La persona que se le notifique la orden de «retorno» tendrá de 7 a 30 días para dejar el país, salvo que tenga en curso una solicitud de residencia o de asilo. Este plazo podrá ampliarse en función de sus circunstancias individuales (hijos escolarizados y otras).
  • Si el inmigrante no se va voluntariamente, o en caso de que «haya argumentos fundados para creer que hay riesgo de fuga», las autoridades podrán trasladarlo a un centro de retención por un período máximo de 6 meses, mientras se surten los trámites legales para regresarlo a su país. La orden de retención podrá ser expedida por autoridad judicial o administrativa. En este último caso, el inmigrante podrá solicitar que la decisión se someta a control judicial. La persona retenida tendrá derecho a asistencia médica, lingüística y legal gratuitas.
  • Si el inmigrante no coopera (por ejemplo, si oculta su procedencia o su identidad), o si el país tercero (el país de origen o de tránsito del inmigrante irregular) no facilita el retorno, se podrá prorrogar la retención hasta 12 meses máximo, con el fin de completar el trámite legal.
  • Los menores podrán ser retenidos “como último recurso y por el menor tiempo posible» y expulsados aún si no están acompañados, “siempre y cuando sus familias o un centro de acogida se ocupen de ellos a su llegada”.
  • Finalmente, la norma prohíbe el reingreso del inmigrante expulsado a la Unión Europea por 5 años. No se le podrá repatriar a un país tercero en donde su vida o libertad estén amenazadas.

La norma fue aprobada por dos tercios de la votación en el Parlamento Europeo, dominado por la derecha. La alianza de partidos Izquierda Unida y los partidos Verdes votaron contra la Directiva oponiéndose a su articulado en bloque y al espíritu de la misma. Por su parte, los partidos de izquierda socialista propusieron que se suprimieran dos artículos, el que autoriza la retención y expulsión de menores y el que se refiere a los 12 meses de retención suplementaria, como condición para votar la norma favorablemente.

En efecto, la izquierda socialdemócrata no se opuso a la Directiva como tal por considerar que el tratamiento de la inmigración irregular no puede dejar de incluir el derecho del Estado a utilizar la coerción. Pero al no conseguir la supresión de tales artículos, los socialistas terminaron votando contra la norma en su conjunto, salvo el Partido Socialista Obrero Español que votó en favor de la misma, aun cuando con honrosas excepciones de algunos de sus euro-diputados.

En la posición del PSOE influyó seguramente su condición de partido de gobierno que se encuentra bajo los proyectores de la sociedad española que rechaza, “apoyada” por los medios, la llegada a las costas ibéricas de numerosos botes con inmigrantes clandestinos. Además el PSOE está confrontado a la crítica de la derecha española que ha utilizado ampliamente este hecho para atacar al gobierno de Zapatero y tratar de levantar en la ciudadanía una barrera de sentimientos contra la inmigración.

Ciertamente, la Directiva del Retorno comporta una regresión de los derechos de los inmigrantes en situación irregular. En particular, ella atenta contra los menores, una población vulnerable, los cuales pueden ser retenidos solos y expulsados sin sus familias. Sorprende que esta medida repudiable, contraria al “Convenio de los Derechos del Niño” firmado por los Estados miembros de la UE, no ha sido la más polémica. La denuncia de la norma se ha centrado principalmente en el hecho de que el inmigrante puede ser retenido hasta por 18 meses, un período equivalente al de una condena por un delito grave, no obstante que aquel no ha cometido ninguno, aún si la norma prevé que la expulsión se hará en los primeros 6 meses de retención y que ésta se prolongará sólo en casos excepcionales.

Es necesario precisar dos hechos: de un lado, actualmente el período máximo de retención varía en la UE: 32 días en Francia, 60 días en España y 18 meses en Alemania. En 7 países, entre ellos Holanda y Reino Unido, no hay período máximo, el inmigrante en situación irregular puede ser internado de forma indefinida. En este sentido, la Directiva representa un avance en favor de los inmigrantes en un cierto número países europeos. De otro lado, los Estados miembros tienen hasta 2010 para adaptar sus legislaciones; aquellos con legislaciones más desfavorables deberán imperativamente adoptarla.

En cambio, los Estados que tienen una legislación más favorable pondrán conservarla si lo desean. Tal es el caso de España y Francia, cuyos gobiernos ya anunciaron que no modificarán sus actuales legislaciones. Pero más allá de los aspectos legales, la retención es un trauma humano para la persona que llegó buscando trabajo y mejor vida, cualquiera sea el tiempo que dure.

A su vez, la Directiva del Retorno contribuye a reforzar el ambiente adverso al inmigrante y, sobre todo, es profundamente injusta frente a los millones de inmigrantes en situación irregular que llevan años trabajando e integrándose, esperando una oportunidad de ser regularizados.

El Pacto europeo de inmigración o “Pacto de la inmigración escogida”
El “Pacto europeo de inmigración y de asilo” parte de un principio, la política de inmigración debe ser un componente fundamental de las relaciones exteriores de los Estados miembros de la Unión Europea. Veamos sus puntos centrales:

  • En primer lugar, el acuerdo limita y regula la inmigración legal “en función de las necesidades del mercado de trabajo y de las capacidades de acogimiento de los Estados miembros”. Se privilegia el ingreso de mano de obra calificada, de profesionales e investigadores, conforme a la tesis de la “inmigración escogida”, defendida por el gobierno francés y su presidente Sarkozy.
  • Como condición previa a su regularización, los inmigrantes tendrán que aprender la lengua del país de acogida. En cambio se descartó, por oposición de Madrid, el “contrato de inmigración” propuesto por París, que pretendía hacer firmar a los inmigrantes un contrato que hacía imperativo adquirir conocimientos básicos de las instituciones del país de acogida, así como el compromiso de respetar los “valores europeos” de civismo y ciudadanía, igualdad entre géneros y tolerancia.
  • En cuanto a la situación de los millones de inmigrantes en situación irregular en la Unión Europea, el Pacto establece que los países miembros se limitarán a regularizaciones caso por caso, por motivos humanitarios o económicos, y no por regularizaciones en general.
  • El texto incluye medidas entre los Estados miembros para prevenir la inmigración ilegal: visas biométricas, coordinación de expulsiones, mayores sanciones a quienes emplean indocumentados, cooperación con los países terceros para luchar contra las mafias de tráfico de personas, y otras.
  • Finalmente, el acuerdo promueve un “procedimiento único de asilo”. Actualmente hay diferencias notorias, por ejemplo, la tasa de solicitudes aprobadas para los nacionales iraquíes varía de 80% en Alemania a 10% en Reino Unido.

De esta manera, los gobiernos europeos pretenden con el Pacto reducir el flujo de inmigrantes regulares y que los que sean autorizados correspondan a las necesidades económicas y demográficas de los países de acogida. Frente a los extranjeros indocumentados se advierte un viraje radical en su tratamiento, teniendo en cuenta que hasta hace poco, al menos bajo gobiernos de izquierda, se produjeron regularizaciones masivas: 700.000 en España en 2005 y 500.000 en Italia en 2006. En adelante, según el Pacto, las regularizaciones se harán individualmente, una por una y “con lupa”.

Una visión defensiva y proteccionista
En un contexto de globalización mundial como el que vivimos la “Directiva del Retorno” y el “Pacto europeo de Inmigración y de asilo” reflejan una visión defensiva y proteccionista frente a la población inmigrante, con acento en medidas represivas, a diferencia de una visión integral en donde primen estrategias de integración, cooperación y reciprocidad. Es la política de las cifras, aumentar al máximo el número de expulsiones y disminuir al máximo el número de permisos de residencia; los inmigrantes se vuelven números, tal es la política migratoria a la que le apuesta la mayoría de la derecha europea.

Pero en los tiempos que corren parecería que las élites y las poblaciones europeas han perdido la memoria y la sensibilidad: gran parte de la riqueza acumulada por los países europeos se originó en sus antiguas colonias, hoy con importantes flujos migratorios hacia Europa; en el siglo XX, los países terceros acogieron con hospitalidad a millones europeos, en particular en las Américas; la brecha entre países ricos y pobres se mantiene, en gran medida por el intercambio desigual en favor de los primeros, propiciando la migración hacia éstos; la mayoría de los inmigrantes ejercen trabajos duros que los nacionales no quieren; ellos aportan con sus remesas bienestar a sus familias en sus países de origen; y gracias a la inmigración, Europa revierte las tendencias de envejecimiento demográfico, como bien lo explica la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico.

Desde luego, estos argumentos históricos, éticos y económicos, o el hecho de que estemos en un mundo de “libre circulación de mercancías y capitales”, o que el artículo de la Declaración de los Derechos Humanos reza “toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado”, no implica que los Estados, cualquiera sea, deban y puedan aceptar a todos los inmigrantes, y menos cualquiera sea su manera de llegar.

No hay planificación estatal que valga en materia de seguridad social, vivienda, educación y servicios públicos, si una parte importante de la población es “invisible”, o si es “visible” pero llega al país en gran volumen, en tiempos relativamente cortos y de manera aleatoria. Tampoco se puede ignorar que la inmigración ilegal afecta la legal y que la migración “a chorros” vulnera la cohesión social.

Sin embargo, la “Directiva del Retorno” y el “Pacto europeo” no aportan soluciones realistas a una inmigración masiva y creciente. Basta, por ejemplo, con calcular el número de inmigrantes irregulares respecto al número anual que puede ser repatriado a sus países de origen o ser regularizado “caso por caso”, para ver que se necesitarían decenas de años para regresarlos o legalizarlos.

En cambio, dar la prioridad a las políticas de regularización colectiva de inmigrantes en situación irregular, por segmentos, teniendo en cuenta su tiempo de permanencia en el territorio europeo, su situación laboral y familiar y sus nexos sociales, puede conducir a resultados sostenibles.

Otras alternativas permiten contribuir a disminuir el nivel de migración, como los estímulos al regreso voluntario, en condiciones dignas. En España, por ejemplo, en razón de la desaceleración de la economía nacional, el gobierno socialista ha lanzado un plan de retorno proponiendo un monto de dinero a los trabajadores extranjeros en situación regular.

Sólo un enfoque global, que parta del hecho de que la pobreza en los países terceros es hoy la causa principal de las migraciones, y que ellas perdurarán tanto tiempo como se mantengan las grandes diferencias de desarrollo entre las diversas regiones del mundo, permitirá el diseño de políticas adecuadas. Éste ha sido el enfoque en discusión de las conferencias Euro-Africanas de 2006, de las cumbres de América Latina y la Unión Europea y de diversos encuentros norte-sur y norte-este.

Un Acuerdo de política migratoria América Latina – Unión Europea
Según diversos estudios, los “latinos” en la Unión Europea son actualmente más de 6 millones, en su mayoría jóvenes y mujeres. Su número ha aumentado en los últimos años, luego que los drásticos controles de entrada a los Estados Unidos tras el “11 de septiembre” de 2001, hicieran que olas de inmigrantes latinoamericanos se dirigieran hacia el viejo continente.

Su presencia en territorio europeo es tan importante para los Estados miembros de la Unión Europea como para los de América Latina; de un lado, ellos se integran con relativa facilidad a la “cultura europea” y, como dijo el presidente de Bolivia, llegan “para contribuir a la prosperidad, no para aprovecharse de ella”. Del otro lado, sus remesas representan hoy en día, junto con las de Estados Unidos, una de las dos principales fuentes de ingresos de sus países de origen.

Las negociaciones que adelantan la Comunidad Andina de Naciones y la Unión Europea con miras a firmar un “Acuerdo de asociación”, representan un escenario privilegiado para obtener un compromiso sobre una agenda de diálogo y trabajo en los temas de la migración latinoamericana. En particular, para proponer a la Unión Europea una hoja de ruta que conduzca a un Acuerdo específico en materia de política migratoria, respetuosa de los derechos humanos y benéfica para ambas partes.

En Colombia, el Polo Democrático Alternativo debe incorporar a su plataforma programática y electoral un conjunto de medidas multilaterales en favor de los colombianos y colombianas en el exterior. En materia de derechos sociales de los inmigrantes, propugnar por que el Ministerio de Relaciones Exteriores coordine esfuerzos con los países latinoamericanos para extender el convenio firmado con España sobre la seguridad social y la jubilación a otros países de Europa. En materia de remesas, abogar por el establecimiento de instrumentos financieros respaldados por los Estados de ambas partes, que abaraten los costos de envío de las mismas. En materia de recursos humanos, promover el diseño de un programa de cooperación con la Unión Europea para la participación de los emigrantes en el desarrollo del país y el aprovechamiento de «cerebros fugados».

La Unión Europea no está contra la inmigración regular, por el contrario, la necesita. Y frente a la inmigración irregular, las realidades tozudas terminarán por imponerse sobre el voluntarismo de los dirigentes y parlamentarios europeos. La visión defensiva y proteccionista de las políticas migratorias deberá darle paso, más temprano que tarde, a otra visión en las que primen estrategias de integración, cooperación y reciprocidad. Nos corresponde a los latinoamericanos, y por tanto a los colombianos y colombianas, y a nosotros como polistas, movernos en defensa de nuestros nacionales emigrantes, una meta en donde van de la mano soberanía nacional y concertación internacional.

Fuentes consultadas: CAN, www.comunidadandina.org; Consejo de Europa, www.coe.int; Gobierno de Francia, www.premier-ministre.gouv.fr; Organización de Cooperación y Desarrollo Económico, www.oecd.org; Parlamento Europeo, www.europarl.europa.eu; Pronunciamientos oficiales de los presidentes de Bolivia, Ecuador y Venezuela.

Mauricio Trujillo Uribe
París, 1 de octubre de 2008


Texto que sólo compromete a su autor, de libre difusión, citando la fuente, el autor y publicando fiel copia del mismo

Fuente Artículo revista Nueva Gaceta.

Imagen: El País, España

Tensión con países los vecinos, oportunidad para la paz y lucha contra el narcotráfico

Las naciones latinoamericanas deben y pueden ayudar a que termine el conflicto armado en Colombia y contribuir al tratamiento adecuado del fenómeno internacional del narcotráfico, pues ambos hechos afectan cada vez más la región.

Mauricio Trujillo Uribe *
Washington, 22 de marzo de 2008

En la Cumbre de Río en Santo Domingo celebrada el pasado 7 de marzo y en la reunión de cancilleres de la OEA en Washington que tuvo lugar en la misma semana, los países latinoamericanos rechazaron la violación de la soberanía de Ecuador por parte de Colombia, el presidente Uribe presentó disculpas a Ecuador y su canciller, Fernando Araujo, se comprometió a que este tipo de actos no se repetirán bajo ninguna circunstancia.

Por eso, las insólitas declaraciones del ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, al manifestar que el ataque a las FARC en territorio ecuatoriano fue un “acto de guerra legítima” y que si fuese el caso se ordenarían acciones para combatirlas donde quiera que estén, han causado gran sorpresa y malestar en América Latina.

De nuevo la credibilidad del gobierno de Uribe quedó por los suelos, no obstante que el canciller colombiano salió a decir que esas declaraciones de Santos no correspondían a la línea de la Cancillería. Credibilidad ya fuertemente cuestionada cuando quedó claro que la versión inicial que dio el presidente Uribe sobre las circunstancias del asalto de las tropas colombianas era por lo menos amañada, como era infundada la versión inicial de las autoridades colombianas cuando le «deslizaron» al periódico El Tiempo, la foto del computador de Reyes sugiriendo que era la del Ministro de Seguridad de Ecuador.

Ante semejante fiasco del gobierno colombiano en el manejo de las relaciones internacionales, los demócratas en Colombia debemos exigirle al presidente Uribe acatar al menos las principales conclusiones de la declaración de la Cumbre del Grupo de Río y de la Resolución de la reunión de cancilleres ante la OEA, en donde:

– Se reiteró «la plena vigencia» del principio de la soberanía territorial «sin ninguna excepción», consagrado en la Carta de la OEA, «como un principio vital de la convivencia entre las naciones americanas». También se reiteró la «abstención del uso o amenaza de uso de la fuerza» y la «no injerencia en los asuntos de otros Estados», consignados igualmente en la Carta de la OEA.

– Se derrotó la tesis, inaceptable, que defendían Colombia y Estados Unidos que pretendía respaldar la violación de la soberanía de Ecuador invocando el “derecho a la legítima defensa” (por encima del derecho internacional) y la resolución de la ONU que condena el apoyo a terroristas (sin probar que ese sería el caso del gobierno de Ecuador). Tesis similar a la que Estados Unidos acudió en su momento para “justificar” las agresiones en Afganistán e Irak.

– No pasó el concepto de «la lucha contra el terrorismo» que el gobierno de Uribe quiso hacer aprobar en referencia a las FARC. Los países reiteraron «el firme compromiso de combatir las amenazas a la seguridad» en la región «por parte de organizaciones criminales, en particular aquellas vinculadas al narcotráfico», pero siempre con sujeción al derecho nacional e internacional.

– Se hicieron recomendaciones para restablecer un clima de confianza entre Ecuador y Colombia, entre ellas: crear una comisión especial de la OEA para que le haga seguimiento y verificación a los acuerdos fronterizos, desarrollar programas de integración y promover el diálogo entre la sociedad civil en las fronteras y fortalecer el comercio bilateral (el Secretario General de la OEA deberá presentar en la próxima Asamblea General en Colombia un informe sobre el cumplimiento de estos puntos).

– Se renovó la importancia de los foros multilaterales con base en el derecho internacional, se comprobó que los países de América Latina y Caribe tienen la capacidad de trabajar juntos y con autonomía frente a Estados Unidos, y se avanzó en la idea de crear la Organización de Estados Latinoamericanos.

– Quedó claro que las naciones latinoamericanas deben y pueden ayudar a que termine el conflicto armado en Colombia y contribuir al tratamiento adecuado del fenómeno internacional del narcotráfico, pues ambos hechos afectan cada vez más la región. Además se fortaleció la idea de crear un grupo de países amigos, al estilo Grupo de Contadora, que facilite el diagnóstico de soluciones conjuntas y la construcción de un escenario de paz.

La crisis diplomática causada por la decisión del presidente Uribe de atacar a las FARC en territorio ecuatoriano generó la reacción de los países de América Latina, quienes finalmente dejaron en firme el principio de que las relaciones entre los países deben observar de manera estricta la soberanía y el derecho internacional.

Esta crisis con los vecinos también puso de presente que es necesario persistir en una solución política del conflicto armado en Colombia y que alcanzar la paz en nuestro país requiere del respaldo de la comunidad internacional.

Mauricio Trujillo Uribe *
Washington, 22 de marzo de 2008

* Miembro de la Dirección Nacional y del Comité Ejecutivo Nacional del Polo Democrático Alternativo. Miembro de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Polo.


Opinión que sólo compromete a su autor, de libre difusión, citando la fuente, el autor y publicando fiel copia de la misma

Fuente: Página Web Polo Democrático Alternativo

Foto: ipTimes – Imágenes Google

Habemus Polo, informe sobre la segunda reunión de la Dirección Nacional

Afortunadamente para el Polo Democrático Alternativo y para la vida política del país que debe contar con una oposición democrática fuerte, el sentido de la responsabilidad y de la unidad primó en la II reunión de su Dirección Nacional.

Mauricio Trujillo Uribe *
Bogotá, 10 de marzo de 2008

INFORME A LOS COLOMBIANOS EN EL EXTERIOR
La II reunión de la Dirección Nacional (DN) del Polo Democrático Alternativo (PDA) tuvo lugar el 29 de febrero, 1 y 2 de marzo de 2008 en Bogotá en las instalaciones de CAFAM. La organización interna fue eficiente, la logística funcionó, el transporte, el alojamiento, la alimentación, las comunicaciones, la documentación, todo en general estuvo bien.

De los 257 miembros de la DN asistimos 177, casi el 70% de los mismos. Para ingresar a la reunión, los delegados debíamos acreditar nuestra identidad y firmar la hoja de asistencia para efectos legales. Cada delegado recibió una carpeta con los documentos oficiales: las propuestas que serían sometidas a consideración de la DN por el Comité Ejecutivo Nacional -CEN-. Estas propuestas en su mayoría habían sido previamente trabajadas por las Comisiones Permanentes de los Proyectos Estratégicos del PDA, entre ellas las comisiones de Administración, Organización, Paz y Asuntos y Relaciones Internacionales -CARI-.

Por los colombianos en el exterior sólo asistió Mauricio Trujillo, delegado del PDA Europa, quien a su vez es miembro de la DN y del CEN. Los delegados de América Latina y América del Norte, elegidos en el I Congreso del PDA, no vinieron ni enviaron documentos. En tanto que delegado de Europa, entregué a la Mesa Directiva los informes de los colectivos de Europa, incluyendo los disensos, y un informe del Polo en lo internacional (1).

La DN sesionó tres días en jornadas intensas, la instalación de la plenaria, el desarrollo de las mesas de trabajo y la clausura transcurrieron en un ambiente tenso pero con respeto, en medio de debates cualificados.

Primer día
En la mañana estaban presentes numerosos medios de comunicación (prensa, radio, TV), entrevistando a los dirigentes del Polo y atentos a la declaraciones del presidente del PDA, Carlos Gaviria, y del ex-alcalde de Bogotá, Luís Eduardo Garzón.

Habiendo quórum deliberativo y quórum decisorio para instalar la junta, la Mesa Directiva fue conformada por los compañeros cabezas de lista del I Congreso del Polo, bajo la presidencia del maestro Carlos Gaviria y la moderación del Secretario General, Daniel García-Peña. También se invitó a ser parte de la mesa a la ex-ministra María Emma Mejía.

En la instalación se leyó un saludo del presidente honorario del PDA, Orlando Fals Borda. Luego se le dio la palabra a Lucho Garzón, quien recordó su condición de fundador del PDA, reafirmó que él era parte del Polo, hizo un balance de su administración y dejó ver su aspiración presidencial al 2010. Luego el maestro Carlos Gaviria leyó su brillante intervención «¿Hacia dónde va el Polo?» (2). Enseguida se leyó una declaración firmada por 15 de los 18 miembros de la bancada en el Congreso, de respaldo a Carlos Gaviria como presidente del partido (3). El representante a la Cámara Venus Albeiro Silva lanzó a título personal la precandidatura presidencial de Carlos Gaviria. La instalación cerró con el derecho de réplica del senador Jorge Guevara, quien advirtió que no se le había consultado la declaración de la bancada.

Finalizada la instalación se constituyeron cuatro mesas: coyuntura política, política de paz, política de alianzas y política internacional. Participé en esta última mesa, que sesionó con alrededor de quince compañeros/as. Se trataron principalmente cuatro temas: política de fronteras, tratados de libre comercio, acción internacional y colombianos en el exterior. Sustenté las propuestas de los colectivos del Polo Europa, en particular lo relacionado con las iniciativas sobre un «Estatuto del emigrante». Se aprobó un documento general.

Segundo día
En el segundo día se constituyeron tres mesas: Relaciones del PDA con los elegidos del partido a puestos de gobernabilidad; Administración y finanzas del PDA; y Organización territorial y II Congreso del PDA.

Al finalizar la tarde, se dio paso a la plenaria para debatir y aprobar los documentos de las mesas. Pero antes se le dio el derecho de réplica al senador Gustavo Petro, quien manifestó que no se le había consultado la declaración de la bancada parlamentaria y expresó su preocupación acerca de las garantías en el partido, cuando se crean hechos políticos delante de los medios de comunicación como lo ocurrido durante la instalación. Petro anunció su precandidatura al 2010.

En la plenaria se aprobaron puntos generales para el PDA en Colombia y en el exterior. Se aprobó, entre otros: la elección de nuevas coordinaciones territoriales, la fecha del II Congreso del 26 al 28 de febrero de 2009, mantener la distribución 30-20-10 en las listas electorales, el censo de afiliados y afiliadas con fecha límite para determinar la cifra repartidora, la posibilidad de inscribirse como afiliado al partido y votar hasta el mismo día de las elecciones.

A imagen de lo nacional, en el exterior se convocará a elección de coordinaciones por ciudad o región de un país y de coordinaciones por país. Para constituir estas coordinaciones en el exterior se requiere de un mínimo de 25 afiliados/as y de 50 afiliados/as respectivamente, y contarán con un mínimo de 5 y de 7 miembros respectivamente. La elección de las coordinaciones será previamente reglamentada por el CEN.

En el exterior, los comités de base de un país se articularán con las coordinaciones por ciudad o región del país. Las coordinaciones por ciudad o región de un país se articularán con la coordinación del país. Las coordinaciones por país se articularán directamente con la DN. Con el concurso de la CARI se desarrollarán eventos internacionales para acordar iniciativas comunes al Polo en el exterior.

El II Congreso del PDA contará, conforme al mandato del I Congreso, con sólo 1500 delegados, a diferencia de más de 3300 delegados que asistieron al I Congreso. Los afiliados y afiliados del Polo aspirantes a delegados/as al II Congreso presentarán sus candidaturas en listas regionales (por departamento o por la circunscripción internacional) y en listas nacionales (por Colombia y el exterior).

Al I Congreso del PDA asistimos 28 delegados internacionales. Para el II Congreso, la Comisión de Organización propuso inicialmente 10 delegados por el Polo en el exterior, yo propuse 30. Finalmente se aprobó 15 delegados por la circunscripción internacional. La cifra repartidora para las listas en el exterior se basará en el número total de afiliados al Polo en el exterior inscritos un mes antes de la elección, la cual tendrá lugar el 30 de noviembre de 2008 y será previamente reglamentada por el CEN.

Las listas por la circunscripción internacional podrán estar integradas por afiliados/as al PDA en el exterior residentes en un país o en distintos países y podrán votar por ellas los afiliados/as al PDA en el exterior residentes en cualquier país. Igualmente, un afiliado/a residente en el exterior, aspirante a delegado al II Congreso, podrá hacer parte de una lista nacional y recibir votos de cualquier afilado/da que resida en Colombia o en el exterior. De esta manera, el número de delegados/as residentes en el exterior que podrían salir elegidos para el II Congreso puede ser superior a 15. A imagen de lo nacional, los polistas en el exterior podrán votar simultáneamente dos veces, por una lista de la circunscripción internacional y por una lista nacional.

Luego de un intenso debate sobre el porcentaje de delegados entre las listas regionales y nacionales, en donde había posiciones en favor de suprimir las listas nacionales, o de 70% y 30% respectivamente, o de 50% y 50%, se facultó al CEN para tomar la decisión que garantice el derecho a la igualdad de oportunidades. Otro tema que causó debate fue la decisión mayoritaria de realizar conjuntamente las elecciones para coordinaciones territoriales y delegados al II Congreso.

Tercer día
En el tercer día se abrió el punto de la ratificación o elección del Secretario General. Se le critica a Daniel García-Peña no haber sabido manejar las finanzas del partido durante la pasada campaña electoral. Finalmente se aprobó por mayoría delegar en el CEN la decisión de ratificar o cambiar al Secretario General en un plazo máximo de dos meses.

Se eligió el Comité de Ética Nacional a partir de 14 hojas de vida brillantes, siete personas fueron seleccionadas. Se ratificó a Lucy Soto como Revisora Fiscal del partido.

Respecto al ataque al campamento de las FARC en territorio ecuatoriano el 1 de marzo de 2008 que ocasionó la muerte del comandante de las mismas, Raúl Reyes, en el que el presidente Uribe Vélez actuó como un «Rambo», violando la soberanía y la integridad territorial del país hermano y el Derecho Internacional, y desencadenó una serie de hechos que cambiaron la coyuntura política en el curso de la reunión, se creó una comisión para redactar un comunicado en la cual participé, luego éste se debatió y aprobó por la DN: «Declaración del PDA sobre la crisis regional» (4).

En la tarde se abrió el debate político para encontrar un consenso alrededor de una declaración política general. Dado el limitado tiempo que quedaba se escogieron ocho intervenciones. Al final se llegó a un acuerdo: «Declaración Nacional del Polo Democrático Alternativo» (5).

A manera de conclusión
Partiendo del Ideario de Unidad, en el seno de la DN hay temas que nos unen como son la oposición al gobierno de Uribe Vélez, la denuncia del paramilitarismo y la parapolítica, la condena de los secuestros, desapariciones y desplazamientos, el rechazo al empleo de las armas con fines políticos, la oposición a los TLC y al modelo neo-liberal, la verdad, justicia y reparación para las víctimas, la lucha por la justicia social, la meta del poder en las elecciones del 2010 y otros.

En la DN se dibujan más o menos tres bloques cuya composición por sensibilidades y tendencias puede variar en función de los temas tratados, entre ellos el conflicto armado, el carácter del partido, las precandidaturas presidenciales y la política de alianzas. Afortunadamente para el partido y para el país, como era de esperarse, el sentido de la responsabilidad y de la unidad primó.

La II reunión de la DN demostró que por encima de las dificultades inherentes a la convergencia de los distintos sectores izquierda democrática que conforman el partido, y de la complejidad de la situación política en que nos desenvolvemos, hoy tenemos posiciones políticas y líneas de acción con miras al 2010. Hoy podemos reafirmar que tenemos partido, «Habemus Polo Democrático Alternativo».

Mauricio Trujillo Uribe *
Bogotá, 10 de marzo de 2008

Documentos adjuntos
(1) Mauricio Trujillo. «El Polo en lo internacional» http://www.polodemocratico.net/El-Polo-en-lo-internacional

(2) Carlos Gaviria. «¿Hacia dónde va el Polo?»
http://www.polodemocratico.net/Hacia-donde-va-el-Polo

(3) Congresistas del Polo respaldan a Carlos Gaviria
http://www.polodemocratico.net/Congresistas-respaldan-a-Carlos-Gaviria

(4) «Declaración del PDA sobre la crisis regional»
http://www.polodemocratico.net/Declaracion-del-PDA-sobre-la-crisis-regional

(5) «Declaración Nacional del Polo Democrático Alternativo»
http://www.polodemocratico.net/Declaracion-Nacional-del-Polo

* Miembro de la Dirección Nacional y del Comité Ejecutivo Nacional del Polo Democrático Alternativo. Miembro de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Polo.


Informe a los colombianos en el exterior, de libre difusión, citando la fuente, el autor y publicando fiel copia del mismo

Fuente: Página Web Polo Democrático Alternativo

Foto: Archivo particular

Crisis con Ecuador y Venezuela: medir lo sucedido en su justa dimensión

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En la OEA, varios gobiernos de países de América Latina han apoyado el pedido del gobierno de Ecuador de condenar a Colombia por la violación de su soberanía nacional. ¿Tal petición puede considerarse justa, sin considerar justa la solicitud de que se investigue el supuesto apoyo financiero del gobierno de Venezuela a las FARC y las relaciones del gobierno de Ecuador con las FARC?

Mauricio Trujillo Uribe *
Bogotá, 5 de marzo de 2008

Ha tenido lugar una serie de hechos que han profundizado la crisis de las relaciones de Colombia con Ecuador y Venezuela, y si la escalada no se detiene la polarización creciente podría conducir a un enfrentamiento de graves consecuencias para los pueblos y países de la región.

Las fuerzas democráticas de Colombia deben manifestarse, contribuyendo en lo posible a proponer salidas que ayuden a que la tensión disminuya y se restablezcan las relaciones entre los tres países hermanos.

Es necesario intentar medir lo sucedido en su justa dimensión:

–      El Estado colombiano tiene el legítimo derecho del monopolio de las armas, tiene el legítimo derecho de perseguir y combatir a los grupos armados ilegales, entre ellos a las FARC. En consecuencia, el gobierno colombiano tiene la obligación de enfrentar sin excepción a esos grupos. Al mismo tiempo, es su deber buscar salidas políticas para poner fin a un conflicto armado que lleva más de cuarenta años.

–      En los acontecimientos que culminaron el pasado 1 de marzo de 2008 con la muerte del comandante de las FARC, Raúl Reyes, el gobierno de Colombia no atacó a la población civil ni a las autoridades del vecino país, ni a los bienes del Ecuador. Las Fuerzas Armadas atacaron un campamento de las FARC que se encontraba en Ecuador, al borde de la frontera con Colombia, sin que hubiese la intención de atacar al país hermano. Su objetivo principal era Raúl Reyes.

–      Sin embargo, el asalto al campamento violó la soberanía y la integridad territorial del Ecuador. En este sentido se trata de un acto condenable, como lo es todo acto por parte de las autoridades colombianas que, en el marco del combate a los grupos armados ilegales, viole las leyes. Le cabe al gobierno de Uribe la responsabilidad legal por la violación del Derecho Internacional en que ha incurrido, como le cabe a las FARC la responsabilidad política por utilizar las fronteras de los países vecinos.

–      Las pruebas que supuestamente el gobierno de Colombia dice haber encontrado en los computadores incautados en el asalto, indicarían que el gobierno del Ecuador estaba apoyando a las FARC. El gobierno ecuatoriano sostiene que mantenía contactos con las FARC con el fin de facilitar la liberación de las personas secuestradas, entre ellas Ingrid Betancur. ¿Pero es normal que esos contactos con las FARC se estuviesen adelantando sin el conocimiento del gobierno de Colombia? ¿Esta relación unilateral con las FARC por parte del gobierno de Ecuador, aun si fuese por motivos humanitarios, no es a su vez una violación de la soberanía de Colombia?

–      Con motivo del asalto al campamento de las FARC en territorio ecuatoriano, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha lanzado improperios contra el Presidente Uribe. No en vano las declaraciones de Carlos Gaviria el pasado 2 de marzo: «Yo soy el Presidente de un partido de oposición pero nosotros debemos tener presente que al Presidente lo eligieron los colombianos y que el Presidente no puede ser tratado de una manera tan irrespetuosa por Jefes de Estado de países extranjeros y mucho menos vecinos».

El presidente Chávez también ha amenazado con una guerra si un tal hecho llegase a producirse en territorio venezolano, ha cerrado la embajada de Venezuela en Bogotá, ha expulsado el embajador de Colombia en Caracas y ha anunciado el cierre de la frontera con Colombia.

Actuando de esta manera, el presidente Chávez, lejos de conseguir que la opinión pública colombiana entienda sus razones, provoca la adhesión de la misma al presidente Uribe y le «da manivela» a la escalada de la confrontación entre los dos países. ¿No estamos acaso frente a una respuesta desproporcionada y que no le corresponde por parte del presidente Chávez, cuando en realidad los hechos sucedieron en Ecuador y no en Venezuela?

–     Es inconveniente el anuncio del presidente Uribe de presentar una demanda contra el presidente Chávez ante la Corte Penal Internacional por patrocinio de grupos terroristas, tanto más cuando cerca del 30% de los congresistas que apoyaron al primer mandatario de Colombia en su pasada campaña electoral se encuentran investigados por vínculos con grupos paramilitares. Todo lo anterior cierra aún más las puertas a la posible gestión del presidente Chávez para facilitar un Acuerdo Humanitario (luego de quedar demostrado su valioso concurso en la reciente liberación de los secuestrados) y a su acción en aras de un acuerdo político para acabar con el conflicto interno armado. ¿Podría ser el presidente Lula quien entre a jugar un rol de intermediación?

–      En la OEA, varios gobiernos de países de América Latina han apoyado el pedido del gobierno de Ecuador de condenar a Colombia por la violación de su soberanía nacional. ¿Tal petición puede considerarse justa, sin considerar justa la solicitud de que se investigue el supuesto apoyo financiero del gobierno de Venezuela a las FARC y las relaciones del gobierno de Ecuador con las FARC?

–      La bancada del partido Liberal en el Congreso de Colombia ha anunciado su respaldo al Presidente Uribe «para que solucione la crisis, pero no para que la profundice». A su vez, muchos colombianos mirarán con atención la posición del Polo Democrático frente al presidente Uribe en esta crisis regional.

Mauricio Trujillo Uribe *
Bogotá, 5 de marzo de 2008

* Miembro de la Dirección Nacional y del Comité Ejecutivo Nacional del Polo Democrático Alternativo. Miembro de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Polo.


Opinión que sólo compromete a su autor, de libre difusión, citando la fuente, el autor y publicando fiel copia de la misma

Fuente: Página Web Polo Democrático Alternativo

Foto: Portal In

El tsunami humano del 4 de febrero de 2008

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Millones de ciudadanos marcharon con camisetas blancas, portando banderas y letreros, coreando “libertad para los secuestrados y no a la guerra”, muchos de ellos exigiendo un acuerdo humanitario.

Mauricio Trujillo Uribe *
Bogotá, 8 de febrero de 2008

Las multitudinarias marchas ciudadanas del 4 de febrero de 2008 en Colombia expresaron un movimiento social multifacético que no puede encasillarse en epítetos reductores y clasificaciones excluyentes.

Lo primero que debemos señalar es que esas marchas reflejaron ante todo un sentimiento real de la mayoría de la sociedad urbana de repudio al secuestro y de rechazo a las FARC. Un sentimiento acumulado principalmente a lo largo de los últimos años y exacerbado recientemente por los testimonios sobre las condiciones de ignominia y calvario que padecen los secuestrados.

Sin embargo, lemas como «no más secuestros», «no más mentiras», «no más FARC» que agitaban las multitudes, no se acompañaban de consignas como «rescate a la fuerza», «viva Uribe», «guerra a las FARC» o consignas similares, salvo en grupos minoritarios.

Desde luego, grupos de poder del establecimiento buscaron inducir a la opinión pública para que esa movilización fuese a su vez un apoyo al Presidente Uribe y a su política de «Seguridad Democrática»; y en parte lo lograron. El apoyo económico de ciertos gremios patronales para costear la propaganda fue evidente. Abundó la información sesgada sobre los objetivos de la marcha y fue visible la intención de algunos sectores políticos de derecha, a los que se sumaron grupos de ultra-derecha, de insuflarle a esa jornada un sentimiento de odio y de pensamiento único.

Pero las grandes mayorías urbanas que se movilizaron el 4 de febrero lo hicieron por solidaridad con los secuestrados y porque están hastiadas de la violencia y anhelan un país en paz. Esa es, en el fondo, la motivación fundamental que llevó a un mar de colombianos y colombianas a volcarse a las calles en una jornada histórica sin precedentes en el país y en el exterior.

La movilización fue un acto masivo y pluralista que desbordó los cálculos de todos, incluido el Polo, cuyo Comité Ejecutivo en su mayoría no supo o no quiso entender los sentimientos del ciudadano de a pie y se quedó corto frente a los acontecimientos. De hecho, esa mayoría decidió que el partido no participaría en la marcha, no obstante los argumentos que algunos de los miembros de esa máxima instancia de decisión del Polo expusimos sobre la importancia y significado de esa manifestación ciudadana.

Intentar explicar desde ciertas posiciones izquierda que el tsunami humano del 4 de febrero se debió principalmente a la manipulación del oficialismo, de los sectores «uribistas» y de los medios de comunicación, o absurdamente comparar esas marchas ciudadanas con las marchas de apoyo a Hitler en la época de la Alemania fascista, es pretender «tapar el sol con las manos» y cerrar los ojos a la realidad.

Lo que vimos fue una actitud distinta y serena de millones de ciudadanos y ciudadanas que con camisetas blancas, portando banderas y letreros, e inventando ingeniosas formas de expresión, coreaban libertad para los secuestrados y no a la guerra; muchos de ellos exigiendo un acuerdo humanitario.

Mauricio Trujillo Uribe *
Bogotá, 8 de febrero de 2008

* Miembro de la Dirección Nacional y del Comité Ejecutivo Nacional del Polo Democrático Alternativo


Opinión que sólo compromete a su autor, de libre difusión, citando la fuente, el autor y publicando fiel copia de la misma

Fuente: Página Web Polo Democrático Alternativo

Foto: Revista Semana