El presidente Gustavo Petro anunció la convocatoria de una consulta popular en respuesta a lo que considera un «bloqueo institucional» a las propuestas de su gobierno. Ocho de los catorce miembros de la Comisión Séptima del Senado radicaron una ponencia para archivar la reforma laboral, lo cual impediría su tránsito a la plenaria del Senado y la enterraría definitivamente. Quieren borrar de un manotazo el proyecto de ley aprobado por la plenaria de la Cámara de Representantes, invocando argumentos que ocultan su verdadera motivación.
Por Mauricio Trujillo Uribe
El presidente Petro anunció que solicitará a la plenaria del Senado su aval para realizar una Consulta Popular, un mecanismo de democracia directa previsto en la Constitución para que el constituyente primario, los colombianos y colombianas en edad de votar, decidan sobre temas de trascendencia nacional.
«El Gobierno nacional va a convocar una consulta popular para decidir sobre la reforma laboral y la reforma a la salud. Que sea el pueblo el que decida.», manifestó con vehemencia este 11 de marzo el primer mandatario.
Esta decisión se produce en respuesta a lo que el presidente calificó como un «bloqueo institucional» a la reforma laboral, un nuevo episodio de las dificultades que han tenido varias iniciativas del ejecutivo ante el legislativo y las altas cortes.
Debatida, modificada y aprobada por la plenaria de la Cámara de Representantes, la reforma laboral pasó a la Comisión Séptima del Senado donde ocho* de sus catorce miembros radicaron una ponencia para archivarla, lo cual impediría su debate en la plenaria del Senado y la hundiría definitivamente. Así las cosas, aunque falta todavía la votación formal en la Comisión Séptima que tendrá lugar el próximo 18 de marzo, la reforma está virtualmente enterrada.
El regocijo de los ocho senadores y senadoras es notable, basta mirar la foto, pretenden borrar de un manotazo la reforma laboral invocando argumentos que ocultan su verdadera motivación: su animadversión frente a Petro y todo lo que provenga de su gobierno y, en general, frente a toda propuesta que venga de la izquierda.
Así mismo, puesta la zancadilla a la reforma laboral, parece se disponen a hacer lo mismo con la reforma a la salud, también aprobada por la plenaria de la Cámara de Representantes, cuando este proyecto de ley pase en próximos días a la Comisión Séptima en su tránsito al Senado.
Nuestra sociedad anda excesivamente polarizada y es necesario construir puentes de diálogo y concertación. Lo mejor para el país sería que no hubiese necesidad de acudir a una consulta popular sobre dos reformas que hacen parte del programa de cambio con el que Petro fue electo presidente en 2022. Pero si toca, toca, y en tal caso que sea a su vez el primer paso para comenzar a ambientar las propuestas progresistas para el 2026.
La actitud responsable por parte de la Comisión Séptima es darle trámite a los proyectos de ley de su competencia, con las modificaciones que considere pertinentes, y permitir su tránsito a la plenaria del Senado para que ésta, en su independencia y autonomía, los debata de cara al país y que cada senador y senadora vote según su entendimiento y conciencia.
¡Ojalá los ocho recapaciten!
15 de marzo 2025
* Los ocho senadores son: Esperanza Andrade y Nadia Blel, del partido Conservador; Honorio Henríquez y Alirio Barrera, del Centro Democrático; Miguel Ángel Pinto, del partido Liberal; Ana Paola Agudelo del partido MIRA; Berenice Bedoya de la Alianza Social Independiente, ASI; y Lorena Ríos del partido Colombia Justa Libres.