¡Por qué me voy del Polo!: carta abierta de Mauricio Trujillo

Mis diferencias con las posiciones del Polo Democrático Alternativo, tomadas sucesivamente por las mayorías del Comité Ejecutivo Nacional, en temas tan importantes como la política de paz, la política de oposición al gobierno, la política de alianzas y la actitud a seguir frente a la Alcaldía de Bogotá, me llevan a concluir que mi sitio no está más en el partido. Mis posiciones políticas* que he sostenido durante los cuatro años como miembro del equipo dirigente del PDA, desde su fundación hasta finales de 2010, en representación de los colombianos en el exterior, reflejan la convicción de que los cambios democráticos que requiere Colombia deben ser impulsados desde un proyecto de izquierda democrática moderna, viable y responsable, alejada de radicalismos, sectarismos y demás ismos. Es necesario, igualmente, abrirle paso a una convergencia con el centro político del país. Lograr que el Polo se mueva en esa dirección ha sido misión imposible. Presento, por consiguiente, mi renuncia como miembro de la Dirección Nacional y del Comité Ejecutivo Nacional, así como mi afiliación al Polo Democrático Alternativo.


Mauricio Trujillo Uribe

Bogotá, 10 de diciembre de 2010

Doctora Clara López Obregón
Presidenta Polo Democrático Alternativo -PDA

Copia al Comité Ejecutivo Nacional y a la Dirección Nacional PDA

Asunto: Carta abierta de Mauricio Trujillo Uribe, de renuncia a su condición de miembro de la Dirección Nacional y del Comité Ejecutivo Nacional, y a su afiliación al PDA.

Estimada Clara y estimados miembros del Comité Ejecutivo Nacional,

En los últimos tres años el llamado sector democrático del Polo, tendencia de la que hago parte, se ha encontrando en desacuerdo con decisiones tomadas en el CEN por sus mayorías, sobre temas cruciales de la política nacional y del quehacer partidista. Señalo algunos aspectos esenciales, entre otros:

Política de paz. La decisión de no participar en la marcha ciudadana del 4 de febrero de 2008 por la libertad de los secuestrados, marcó una importante divergencia. El sector democrático proponía vincularse a la marcha de repudio al secuestro, la cual resultó multitudinaria. Pero las mayorías del CEN se opusieron a ello. Ya existían discrepancias en la materia: en el 2007, varios miembros del Polo dimos el debate en una reunión ampliada del CEN para exigir una clara condena del Partido al asesinato de los diputados del Valle por parte de las FARC, pues el comunicado inicial del PDA nos parecía insuficiente. Sobre la libertad de los secuestrados, también tenemos reveladoras diferencias en el seno del Polo: quienes están por el intercambio humanitario, y quienes exigimos la libertad inmediata y sin condiciones de los secuestrados.

Política de alianzas. En las elecciones de 2008, las divergencias giraron en torno a posibles alianzas con otras fuerzas. La posición oficial del PDA privilegió las candidaturas únicas del Partido, en aras de mantener incólume el discurso de izquierda. En el sector democrático veíamos necesario dar prioridad a las alianzas en varias ciudades (Cali, Cartagena, entre otras) y regiones. La misma divergencia se dio en el Segundo Congreso en el 2009: allí se aprobó ir a las elecciones presidenciales de 2010 con candidato propio. El sector democrático planteó, en cambio, promover en lo posible un acuerdo interpartidista para escoger mediante consulta un candidato único de convergencia, para enfrentar una eventual tercera candidatura de Uribe o al candidato del uribismo. En el 2010, en la segunda vuelta entre Santos y Mockus, el CEN aprobó llamar a la abstención o al voto en blanco, decisión que a muchos nos pareció un craso error político, considerábamos que lo acertado era respaldar al candidato Verde.

Política de oposición. Una vez posesionado Santos como Presidente, éste anunció que presentaría al Congreso de la República varios proyectos de ley, entre ellos los relacionados con tierras, víctimas y agua, temas que justamente había levantado el candidato presidencial del Polo en la campaña electoral. Además, Santos tomó en los primeros días de su gobierno una serie de medidas que indicaban su voluntad de ganar cierta distancia frente a Uribe. Por ello, y por considerar que en una Democracia la Oposición debe dialogar con el Presidente sobre asuntos de interés para el país, propuse al CEN que el Polo solicitara una entrevista con Santos, lo que a su vez coincidió, sin proponérmelo, con la visita de Petro al Presidente. Las mayorías del CEN rechazaron el diálogo con Santos y aprobaron la política de oposición total a su gobierno por considerarlo Uribe III, mientras que en el sector democrático vemos que se debe asumir una actitud razonable, apoyando lo positivo pero a la vez crítica y vigilante.

La Alcaldía de Bogotá. Varios miembros del CEN habían solicitado nombrar una comisión para dialogar con el Alcalde Samuel Moreno sobre la percepción negativa de su administración en amplios sectores de la ciudadanía. Temas como la movilidad, la privatización de la ETB y los rumores de corrupción debían ser planteados con urgencia. Se requería de inmediato analizar y darle seguimiento a las políticas públicas del Alcalde elegido en representación del PDA. Pero nada de esto ocurrió. La alianza mayoritaria no actuó con la celeridad y profundidad que se requería. El informe sobre «el carrusel de las contrataciones» presentado por iniciativa del concejal De Roux, el senador Avellaneda y el excandidato presidencial Petro, fue ante todo una reacción frente al inmovilismo del CEN. Al mismo tiempo, por obvias razones, es explicable la defensa del Alcalde y su administración por parte de la Anapo. Tampoco sorprende la actitud de algunos dirigentes del MOIR y el Partido Comunista frente a las denuncias presentadas.

El Partido. Es normal que diversas decisiones que se tomen sobre temas gruesos en un partido no siempre, ni mucho menos, concuerden con los criterios de un determinado sector o dirigente de ese partido. La «regla de oro» de la democracia partidista indica que si no es posible alcanzar consensos, las decisiones se toman por mayorías, y las minorías deben aceptarlas (aun cuando la búsqueda de consensos debería ser, esa sí, la «regla de oro»). Sin embargo, cuando esa situación se perpetúa en el tiempo porque la mayorías se comportan de manera hegemónica, la cohesión y el espíritu de cuerpo de ese partido pierde su razón de ser. De otro lado, más allá de las buenas intenciones iniciales, el PDA es en esencia y en la práctica un frente político, no un partido. Mirando hacia atrás, no nos faltó razón en el 2004 a quienes en el Polo Democrático Independiente planteamos que la convergencia con Alternativa Democrática debía ser en términos de «unidad de acción», no de fusión.

Conclusión. Como es de su conocimiento, soy miembro de la Dirección Nacional y del Comité Ejecutivo Nacional del Polo Democrático Alternativo desde su fundación hasta el presente. También hago parte de su Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales. Sin embargo, a estas alturas ha perdido sentido para mí permanecer indefinidamente en un partido con cuya línea política, rumbo y manejo, ya no me identifico. De mis posiciones sobre los aspectos señalados hay registro en las actas del CEN y mis artículos publicados en la red.

Con base en lo expuesto, presento renuncia a mi condición de miembro de la Dirección Nacional y del Comité Ejecutivo Nacional, y a mi afiliación al Polo Democrático Alternativo. Expreso mi reconocimiento a los colombianos en el exterior que me llevaron a esos cargos de dirección. Seguiré acompañando las movilizaciones y esfuerzos por el mejoramiento de la situación de los sectores populares, por la democracia y la soberanía nacional. Deseo que el Polo supere sus contradicciones internas de la mejor manera posible, para que siga jugando en la política colombiana, ojalá de manera decisiva.

Cordial saludo,

Mauricio Trujillo Uribe
Bogotá, 10 de diciembre de 2010


Opinión que sólo compromete a su autor, de libre difusión, citando la fuente, el autor y publicando fiel copia de la misma

* Artículos de 2007 a 2010. Algunos de ellos:

El diálogo gobierno-oposición no es «pecado mortal”

Eligiendo a Mockus la educación le ganará las elecciones a la polarización

Defender la democracia: un candidato de convergencia desde la primera vuelta electoral

Más allá de un frente contra la segunda reelección de Uribe

Un balance distinto al oficial, primera reunión de la nueva Dirección Nacional del Polo

A las puertas del II Congreso Nacional del POLO

El Polo que necesita Colombia

Hacia una izquierda democrática, moderna, viable y responsable

Crisis con Ecuador y Venezuela: medir lo sucedido en su justa dimensión

Grave equivocación del Polo frente a la marcha contra el secuestro

Paramilitarismo: a dos años de la Ley de Justicia y Paz

Pasos favorables hacia la solución política del conflicto armado


 

Foto: Archivo particular

El diálogo gobierno-oposición no es «pecado mortal»

Ganó Santos en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales el pasado 20 de junio y ahora es, querámoslo o no, el presidente de todos los colombianos. Hacer oposición política no quiere decir que el Polo deje de establecer puentes con el gobierno nacional en aras de promover soluciones a urgentes problemas del país; ello es propio de las democracias modernas y de una oposición constructiva y pluralista. Todo lo que permita el avance de la democracia y la paz en Colombia debe primar sobre los intereses particulares de los partidos. El diálogo gobierno-oposición en el gobierno de Santos II no es «pecado mortal».

Mauricio Trujillo Uribe *
Bogotá, 1 de octubre de 2010

El Polo Democrático representado en su Comité Ejecutivo Nacional, se ha declarado en Oposición al gobierno del Presidente electo Juan Manuel Santos.

Al mismo tiempo, el ex-candidato presidencial del Polo, Gustavo Petro, envió una carta a Santos en la que propuso, “sin sacrificar nuestra independencia”, iniciar una discusión nacional sobre tres temas neurálgicos para la sociedad: la tierra, el agua y las víctimas. Y termina su carta diciendo “No es cierto que gobierno y oposición no puedan dialogar sobre temas fundamentales y comunes de la sociedad colombiana”.

En efecto, el diálogo gobierno-oposición, no implica “estar del mismo lado” ni mucho menos. Ni la concertación significa necesariamente perder identidad y dejar de ejercer el control político. Hacer oposición política no quiere decir que el Polo deje de establecer puentes con el gobierno nacional en aras de promover soluciones a problemas urgentes del país; ello es propio de las democracias modernas y de una oposición constructiva y pluralista. Todo lo que permita hacer avanzar la democracia y la paz en Colombia debe primar sobre los intereses de los partidos, incluido el nuestro.

La respuesta de Santos, afortunadamente, no se hizo esperar, acordaron un canal para avanzar en propuestas de solución a estos problemas. Tal reunión hubiese sido inimaginable con Uribe: bajo su gobierno se ha propiciado un clima nacional de polarización e intransigencia y no pocas veces se ha manipulado la información buscando desacreditar al Polo. Son hechos, entre otros, propios de un estilo de gobierno que ha llevado a la “derechización” de la mayoría del electorado y a la radicalización de la Oposición.

Cierto, Santos ha sido vocero y defensor incondicional del presidente Uribe. Santos lleva la huella de varios escándalos del gobierno de Uribe, del cual hizo parte. Santos gana las elecciones presidenciales anunciando la continuidad de las principales políticas uribistas, las cuales el Polo ha rechazado por considerarlas nocivas para Colombia.

Sin embargo, con Santos asistimos a un cierto cambio. Al menos así lo percibe, por ahora, la opinión pública nacional y la comunidad internacional. Este cambio se refleja, entre otros hechos, en haber incluido en su plataforma de gobierno importantes puntos programáticos de otros partidos; en el talante tecnócrata de varios de los nuevos nombramientos de sus Ministros, reduciendo la cuota burocrática a los uribistas «purasangre»; en la vice-presidencia de Angelino Garzón; en la decisión de no vender Ecopetrol e Isagen, cuando ya Uribe lo había anunciado; y en el llamado a un gobierno de “unidad nacional”.

Mucho de ello podría ser simple cálculo de forma, pero lo cierto es que estamos ante un nuevo escenario político en el que debemos valorar correctamente el nuevo gobierno de Santos, que tiene mucho de continuismo pero también de innovación.

Nuestro reto ahora es diseñar una política acertada de oposición, entendible por la opinión pública, para el período presidencial de cuatro años que se inició el pasado 7 de agosto.

Petro tiene razón en plantear un diálogo nacional al nuevo gobierno sobre temas cruciales que él mismo expuso con elocuencia en los debates de la reciente campaña electoral. Si los temas citados en su carta obtienen un tratamiento favorable, el país será ganador y la izquierda democrática saldrá beneficiada en imagen y credibilidad ante la gente.

Vincularse más estrechamente a los movimientos populares y a los territorios como espacios de vida, es hoy prioridad para el Polo en la perspectiva de las siguientes elecciones de 2011 para gobernadores, alcaldes y concejos, y pensando desde ahora en las elecciones presidenciales de 2014. Que sus propuestas sean conocidas y comprendidas a través de múltiples iniciativas y escenarios.

Allí caben la alianza ciudadana, la convergencia de partidos y organizaciones sociales, y el acuerdo nacional. Nuestro propósito es abrirle paso desde la oposición, a reformas democráticas que permitan la convivencia pacífica y el bienestar del pueblo colombiano, y conduzcan al desarrollo de la Nación.

Mauricio Trujillo Uribe *
Bogotá, 1 de octubre de 2010

* Miembro de la Dirección Nacional y del Comité Ejecutivo Nacional del Polo Democrático Alternativo


Opinión que sólo compromete a su autor, de libre difusión, citando la fuente, el autor y publicando fiel copia de la misma

Foto: Periódico El Universal

Eligiendo a Mockus la educación le ganará las elecciones a la polarización

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Pasaron a la segunda vuelta presidencial el candidato del establecimiento, Juan Manuel Santos, y el candidato del Partido Verde, Antanas Mockus. La «ola verde», refleja la fatiga de muchos colombianos frente al gobierno de Uribe y la acogida favorable que hoy tiene un proyecto político de centro, o percibido como tal, en un país en donde el péndulo de la opinión pública mayoritaria está a la derecha. Ya se escuchan voces de dirigentes de un sector del Polo planteando llamar a votar en blanco en la segunda vuelta. Sería un grave error político si el Comité Ejecutivo Nacional del partido tomase tal decisión. Es necesario hacer un llamado al Partido Verde para que abra las puertas a una convergencia nacional con la participación del Polo y Partido Liberal que lleve al triunfo de Mockus el próximo 20 de junio.

Mauricio Trujillo Uribe *
Bogotá, 9 de junio de 2010

Es unánime el reconocimiento del Polo a la destacada actuación que tuvo Petro como candidato del Partido, y la de su fórmula vice-presidencial Clara López, en la primera vuelta de las elecciones presidenciales el pasado 30 de mayo.

Ahora, frente al duelo Santos versus Mockus que tendrá lugar en la segunda vuelta el próximo 20 de junio, al escuchar ambos candidatos en los debates a través de los medios de comunicación, es evidente que existen divergencias importantes entre sus respectivas propuestas.

Santos representa al gobierno de Uribe, ha sido uno de sus principales protagonistas. El candidato del Partido de la U dará continuidad a la «seguridad democrática», aun cuando ahora matiza su propuesta con la «prosperidad democrática». Con Santos presidente, el poder no cambiaría de manos en lo esencial, es la misma alianza que viene dirigiendo el país en los últimos años, salvo que se distancie de Uribe, algo que por ahora parece improbable. El estilo de gobierno de Santos seguiría siendo la polarización, aun cuando la presencia de Angelino Garzón como fórmula vice-presidencial dé un mensaje diferente.

Con Mockus tenemos diferencias pero también coincidencias. Su candidatura suscita un fenómeno social y político nacional nuevo, en el que la juventud de las clases medias urbanas está ampliamente presente. Con Mockus y Fajardo, su fórmula vice-presidencial, asistimos a una experiencia inédita en el mundo: un dúo de matemáticos presidiendo un partido político nuevo, con opción de poder.

El candidato del Partido Verde expresa la voluntad de gobernar «con ética y legalidad democrática», de preservar el Estado de Derecho y respetar el Derecho Internacional. El maestro Carlos Gaviria ha dicho varias veces que la principal crisis de este país es ética. La elección de Mockus como nuevo presidente del país seguramente aportaría mucho a la solución de esa crisis.

Otro tema clave en que estamos de acuerdo: en su propuesta de gobernabilidad, la pedagogía será la herramienta fundamental para el cambio del comportamiento ciudadano. Eligiendo a Mockus la educación le ganará las elecciones a la polarización.

En los temas agrario y social, el programa de Mockus tiene más de conservador que de renovador, y en lo económico no cuestiona el modelo neo-liberal. Comparado con el programa de izquierda democrática que propuso Petro, el proyecto de Mockus es mucho menos reformador, e incluso es más tímido que el programa de Pardo, quien fue el candidato del Partido Liberal. Pero una posición de elemental responsabilidad política nos debe llevar a insistir para que incluya su propuesta mayores elementos de equidad.

En todo caso, la «ola verde» refleja la fatiga de muchos colombianos frente al gobierno de Uribe y la acogida favorable que hoy tiene un proyecto político de centro, o percibido como tal, en un país en donde el péndulo de la opinión pública está a la derecha. Mockus ha generado un formidable fenómeno de opinión, aparece ante los ojos de la gente como el cambio posible y su imagen está ganando espacio con el «sin»: sin pasado guerrillero, sin parapolítica, sin corrupción, sin política tradicional, respaldado por un partido sin antecedentes, sin disputas, sin sospechas, sin liderazgos excluyentes.

En la segunda vuelta el Polo debe contribuir con sus votos al triunfo de Mockus en su condición de candidato alternativo. Otro tanto podría esperarse del liberalismo, puesto que Pardo ha jugado en los últimos tiempos un destacado papel de oposición. Algunos sectores del Partido Conservador, afines a Sanín, también podrían inclinarse por Mockus.

Ya se escuchan voces de dirigentes de un sector del Polo, encabezado por el MOIR, planteando llamar a votar en blanco en la segunda vuelta. Sería un grave error político si el Comité Ejecutivo Nacional del partido tomase tal decisión. Tenemos que estar presentes en la segunda vuelta de la elección del Presidente de la República, jugando por acción, no con el voto en blanco o la abstención. Es necesario hacer un llamado al Partido Verde para que abra las puertas a una convergencia nacional con la participación del Polo y Partido Liberal que lleve al triunfo de Mockus el próximo 20 de junio.

Una será la suerte de Colombia si Mockus es electo y otra si lo es Santos. El país necesita un nuevo gobierno que actúe con ética y legalidad, es hoy la prioridad.

Mauricio Trujillo Uribe *
Bogotá, 9 de junio de 2010

* Miembro de la Dirección Nacional y del Comité Ejecutivo Nacional del Polo Democrático Alternativo


Opinión que sólo compromete a su autor, de libre difusión, citando la fuente, el autor y publicando fiel copia de la misma

Foto: blog Que no se te olvide

Los colombianos en el exterior, por un Estatuto del Emigrante

Ponencia presentada en el Foro “Colombianos en el Exterior, Problemática”, evento realizado en el Salón Elíptico, Capitolio Nacional, Bogotá.

Frente a la migración de nacionales al exterior, que hoy alcanzaría cerca del 10% de la población colombiana, es necesario actualizar, ampliar y modernizar una política pública ante este fenómeno social, que incluya entre otros aspectos un tratamiento adecuado de las pensiones y remesas, el retorno de cerebros fugados y de colombianos con saberes, el fomento de los lazos de los colombianos en el exterior, una mayor representación de éstos en el Congreso de la República y el respeto de los derechos humanos de los emigrantes en situación irregular. Se requiere un Estatuto del Emigrante.

Mauricio Trujillo Uribe
Bogotá, 30 de Mayo de 2010

La migración de colombianos, fenómeno social con pocos datos
Hoy en día, Colombia es el país que tiene el más grande número de emigrantes de América del Sur. El tamaño e importancia económica de esta comunidad en el exterior la han convertido en un nuevo actor de la vida social del país. Según los datos del censo efectuado en el 2006, cerca de 3,3 millones de colombianos viven en el extranjero. Otras fuentes oficiales, como el Ministerio de Relaciones Exteriores, citan 4’250.000. Estas cifras muestran el tamaño de la diáspora: cerca del 10% de la población colombiana reside fuera de Colombia.

La mayoría de los colombianos emigrantes viven, en América, en Estados Unidos,
Venezuela y Ecuador y, en Europa, en España, Inglaterra y Francia. En los años setenta y ochenta se produjeron olas de migración hacia Venezuela y Estados Unidos. En los años 90 los flujos de migración se mantuvieron relativamente constantes y ganaron otras regiones, Europa en particular. Sin embargo, al final de ese decenio la migración colombiana se disparó, debido principalmente, lo entendemos así, al destierro de miles de habitantes por causa del conflicto armado y por falta de oportunidades económicas.

¿Pero cuáles son las cifras reales, oficiales, más allá de generalidades, sobre la naturaleza y causas de esta migración? ¿Cuáles son las regiones colombianas y los sectores sociales que contribuyen a esta migración? ¿Por qué y cómo se sale del país? También nos preguntamos cuáles son los datos reales, oficiales, sobre la situación económica y social de la diáspora. La discriminación que viven muchos colombianos en el exterior podría llenar páginas enteras. Desde luego, hay también un buen número de compatriotas que han tenido éxito, que llevan una vida correcta, esto hay que decirlo con orgullo y en voz alta, pero son una minoría.

A pesar de cifras y datos existentes, fruto del valioso trabajo de instituciones e investigadores sobre el tema, lo cierto es que no hay información articulada que permita conocer objetivamente el problema de la emigración y, aspecto muy importante, del retorno a Colombia, información que constituye el punto de partida para poder establecer políticas oficiales pertinentes y eficientes.

Aquí llegamos a una primera conclusión que traemos a este Foro: en un mundo globalizado como el de hoy, es imperativa una política oficial mucho más proactiva para conocer estos temas de la diáspora con mayor visión y coherencia. Resaltamos la necesidad de financiar con recursos oficiales, las publicaciones sobre la emigración colombiana. Es fundamental el entendimiento y discernimiento de la realidad de la comunidad colombiana en cada país mediante estudios estadísticos y académicos y el contacto directo con la colonia.

Insuficiencias de la política pública frente a los colombianos en el exterior
La protección de los derechos de los colombianos en el exterior debe ser la prioridad en la política migratoria del gobierno nacional. Respecto a los colombianos que han emigrado, le preguntamos a los representantes del Gobierno: ¿cuáles son los programas oficiales destinados a prestarles protección? ¿Cuáles los planes oficiales atendiendo el creciente aporte de los emigrantes en la economía nacional? ¿Qué pasa con el reconocimiento de pensiones de jubilación y seguridad social?

Muchos emigrantes han cotizado en el exterior en países que no tienen convenios con Colombia y viceversa. En Europa hay miles de nacionales que si quisiesen regresar al país no podrían hacerlo sin perder lo que han cotizado. El Ministerio de Relaciones Exteriores debe moverse coordinadamente con otros países latinoamericanos para conseguir que se haga extensivo a otros países de la Unión Europea el importante convenio multilateral alcanzado con España sobre las contribuciones a la seguridad social y la jubilación.

En materia de derechos políticos, señalamos la muy insuficiente representación de los colombianos en el exterior en el parlamento colombiano. Por la Circunscripción Internacional electoral hay un sólo Representante a la Cámara a pesar de que hoy somos más de cuatro millones de compatriotas. Y 16 años después de su creación, el balance es preocupante: en las dos elecciones la participación de los emigrantes fue muy poca, en 2002 hubo 26000 votos frente a 1,8 millones de electores potenciales y en 2006 votaron 37000 personas sobre 3,1 millones de electores potenciales.

Además, en la primera elección fue elegido un candidato que había obtenido la mayoría de sus votos en una región del norte de Colombia y no en el exterior. En el 2006, la segunda elección fue declarada nula por la Corte Constitucional, por lo que hay que señalar el carácter inexequible de la curul actual, y sin que hasta el presente este vacío haya sido subsanado por el Congreso.

En cuanto al rol de los consulados en la atención de los nacionales, hay avances significativos en algunas ciudades pero en general aún dista mucho de ser un servicio público eficiente. El servicio consular debe ser evaluado de manera independiente y se deben tomar las medidas para lograr su mejoramiento.

Es evidente la necesidad de una mayor profesionalización de los empleados de consulados y embajadas y del personal de los programas institucionales. Muchos de estos servicios y programas han sido y siguen siendo utilizados como botín clientelista y burocrático. La carrera profesional, democrática y de meritocracia debe abrirse paso.

Al mismo tiempo, se debe fomentar la participación de los ciudadanos residentes en el exterior en el acompañamiento y supervisión de las representaciones consulares. Conviene estudiar la propuesta de las «Veedurías Ciudadanas» como un mecanismo de apoyo y de control de los servicios de los consulados.

¿Cuál es la posición de Colombia frente a nuestros emigrantes en el contexto de los distintos regímenes de migración, por ejemplo de la Unión Europea y de EEUU? ¿Qué está haciendo el gobierno colombiano en el marco de los mecanismos regionales latinoamericanos, frente a las políticas restrictivas que toman fuerza en Europa y Estados Unidos, y para incidir en ellas en defensa de los derechos fundamentales de los emigrantes?

Sobre los extranjeros en situación irregular pesa hoy en Europa la amenaza de la llamada “Directiva del Retorno”, no sólo contra los que no tienen papeles sino incluso contra los que no puedan renovarlos, la cual autoriza a retener a los extranjeros indocumentados en los “Centros de Internamiento” hasta por 18 meses por simple decisión administrativa, incluidos menores no acompañados.

En Italia viene abriéndose paso una ley que da carácter de delito con pena de cárcel a quienes ingresen en el país de manera irregular. Llamamos a concertar con los gobiernos suramericanos, en el marco de los acuerdos que se discuten actualmente con la Comunidad Europa, una posición firme para que se aplique la «Convención internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares», adoptada por la Asamblea General de la ONU en 1990.

Un tratamiento diferenciado de las remesas
Las remesas se han convertido en una de las principales fuentes de divisas para Colombia, siendo Estados Unidos, Inglaterra, España y Francia los países de donde más se envía dinero a Colombia. Según el Emisor, las remesas de dinero enviadas por los colombianos residentes en el exterior pasaron, entre los años 2000 y 2007, de 1600 millones a 4.600 millones de dólares. En 2006 las remesas alcanzaron 3890 millones de dólares, casi igual al 3% del PIB. Se requiere un tratamiento diferente de las remesas.

Es necesario estudiar procesos alternativos que abaraten los costos de envío, o al menos que eviten el recorte del monto recibido por los destinatarios. Se requieren medidas fiscales sobre las remesas orientadas a lograr el fortalecimiento de programas de inversión social en el país. Es necesario darle una asignación diferenciada a los recursos fiscales que provengan de la emigración y dirigirlos prioritariamente al desarrollo de las regiones de origen de la emigración.

El estado colombiano debe incentivar el traslado de ahorros del exterior a Colombia. Las parejas colombianas o mixtas residentes en el exterior deben tener incentivos y préstamos para instalarse en Colombia. Para llevar a cabo estas políticas, proponemos al Gobierno y al Congreso la creación de un “Banco del Emigrante”. Proponemos una gestión alternativa con intervención del Estado y sugerimos la participación del Banco de la República y del Banco del Sur en este proyecto.

Los lazos de los colombianos en el exterior con el país
También es de gran importancia compensar de alguna manera la fuga de cerebros del país. ¿Cuáles son las políticas oficiales al respecto? El Ministerio de Educación y los centros de enseñanza e investigación deben desarrollar programas que incluyan la vinculación temporal de personal calificado residente en el exterior, sea como docentes invitados o instructores visitantes, bien sea en cursos específicos o en proyectos conjuntos.

Finalmente, preguntamos al Gobierno Nacional ¿cuáles son las políticas oficiales para propiciar el retorno de los compatriotas? Invitamos, por ejemplo, a que se estudie la experiencia de Chile con el Plan Nacional de Retorno.

El estado colombiano debe promover el contacto de los emigrantes con el país en general. Es necesario apoyar las diversas formas de asociación de los colombianos en el exterior, de carácter deportivo, académico y cultural. ¿Cuáles son los programas institucionales destinados al fomento de los lazos de los colombianos en el exterior con el país y a la reafirmación de la identidad nacional?

Un Estatuto del Emigrante
Ante toda esta problemática, el Congreso de la República debería discutir y aprobar un “Estatuto del Emigrante”, concebido como un mecanismo mediante el cual se garanticen los derechos sociales, políticos y culturales al emigrante y sus familias. Un Estatuto del Emigrante que impulse acuerdos bilaterales o multilaterales para garantizar beneficios sociales recíprocos, que incluya la creación de las ‘Veedurías Ciudadanas’, la ampliación de la Circunscripción Internacional parlamentaria y la constitución de un comité de asesoramiento interinstitucional para promover y facilitar el retorno de los emigrantes.

Mauricio Trujillo Uribe
Bogotá, 30 de Mayo de 2010


Texto que sólo compromete a su autor, de libre difusión, citando la fuente, el autor y publicando fiel copia del mismo

Foto: Archivo particular

Elecciones 2010 o el olvido de los colombianos en el exterior

Un mes ha transcurrido desde las pasadas elecciones parlamentarias y aún el Consejo Nacional Electoral no ha dado los resultados de los puestos de votación fuera de Colombia. Habiendo participado en estas elecciones como candidato del Polo a la Cámara de Representantes por los colombianos en el exterior, felicito al candidato que haya sido electo y le deseo éxitos en el fortalecimiento de una política pública migratoria integral.

Mauricio Trujillo Uribe *
Madrid, 14 de abril de 2010

¡Un mes ha transcurrido desde las elecciones parlamentarias del 14 de marzo y no conocemos aún quién será el vocero en la Cámara de Representantes por los colombianos en el exterior, ni tenemos los resultados de la votación en el exterior! Absurdo retardo de la Registraduría, cuyo primer y único boletín fue emitido el 15 de marzo, con 41% de mesas escrutadas, y luego retirado de la página institucional.

Éste es un hecho lamentable que deja perplejos a quienes vivimos fuera de Colombia y genera un ambiente de suspicacia sobre la transparencia de los resultados en el exterior. Tanto más que el número de votos en la circunscripción internacional es reducido: se estima que en estas elecciones no supera los 50.000. En efecto, asistimos en el exterior a una abstención de cerca del 85% sobre casi 350.000 cédulas inscritas, un número a su vez pequeño frente a una población emigrante de más de 4 millones de colombianos.

La escasa participación electoral en el exterior está en parte ligada al sentimiento de desinterés que experimentan muchos compatriotas. Otra actitud podría esperarse si el Estado colombiano desarrollara políticas de mayor alcance sobre sus comunidades en el extranjero. Por ejemplo, las remesas que envían los emigrantes representan hoy cerca de 5.000 millones de dólares anuales, el segundo rubro de ingresos del país después del petróleo. Así, el impuesto nacional a las remesas, alrededor de 36.000 millones de pesos por año, podría alimentar un fondo de fomento para ofrecer créditos baratos a los emigrantes que presenten proyectos de pequeña empresa en sus países de residencia, y para financiar un banco de proyectos que promueva y respalde el retorno digno al país.

De otro lado, esta escasa participación electoral también se debe al desconocimiento que tienen los emigrantes sobre las elecciones mismas: cómo y dónde votar cuando se vive fuera del país. A diferencia de México, Ecuador y otros países con alta diáspora como Colombia, los cuales adelantan en el exterior vastas campañas institucionales de información pedagógica, nuestro país brilla por su ausencia.

Tampoco ha sido favorable la decisión de la Cancillería colombiana de no autorizar la publicación de los programas de los candidatos a la Cámara de Representantes por la Circunscripción Internacional en las redes sociales del Ministerio de Relaciones Exteriores, como RedEsColombia y otras. Otros países sí lo hacen.

El corto tiempo para inscribir la cédula en los consulados es igualmente una causa determinante de la baja votación en el exterior. ¡Para estos comicios de 2010 las autoridades electorales dieron apenas algo más de un mes a finales del año pasado! Tratándose del colombiano «de a pie», que en general reside lejos de los consulados y sólo va a éstos cuando lo necesita, lo normal es que dicho censo electoral esté abierto de manera permanente durante los cuatro años anteriores a las elecciones.

Por si fuese poco, en esta ocasión el número de votos nulos en el exterior parece ser muy alto, a juzgar por el hecho de que muchas personas marcaron en el tarjetón electoral tanto la lista para la Cámara internacional como las listas por las comunidades indígenas y negras, debido al confuso diseño del tarjetón.

Los colombianos en el exterior exhortamos a las autoridades electorales para que realicen los correctivos pertinentes con miras a las elecciones presidenciales del próximo 30 de mayo. Y esperamos del Congreso y del Gobierno, que se posesionarán el próximo 20 de julio, que presenten las reformas electorales necesarias para garantizar amplia información, transparencia y eficiencia en los comicios del 2014.

Se requieren, entre otras reformas, las relacionadas con la eliminación del voto preferente, los mecanismos para impedir las distintas modalidades de fraude, la financiación anticipada de las campañas, la ampliación de la circunscripción internacional para la Cámara de Representantes y la creación de una circunscripción internacional para el Senado de la República. En un mundo globalizado como el nuestro, el Estado colombiano acompañar las comunidades de emigrantes colombianos en dos campos fundamentales: su integración a las sociedades donde residen y el mantenimiento de sus lazos con Colombia.

Habiendo participado en estas elecciones parlamentarias como candidato del Polo Democrático Alternativo a la Cámara de Representantes por los colombianos en el exterior, felicito al candidato que haya sido electo a este cargo de servidor público, cualquiera que sea, y le deseo éxitos en el fortalecimiento de una política pública migratoria integral.

Mauricio Trujillo Uribe *
Madrid, 14 de abril de 2010

* Miembro de la Dirección Nacional y del Comité Ejecutivo Nacional del Polo Democrático Alternativo. Miembro de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Polo.


Opinión que sólo compromete a su autor, de libre difusión, citando la fuente, el autor y publicando fiel copia de la misma

Fuente: página Web Polo Democrático Alternativo

Foto: Germán Guzmán N

Inmigrantes y crisis económica en la Unión Europea

Las negociaciones comerciales de los países andinos y la Unión Europea, pueden ser un escenario privilegiado para obtener un compromiso sobre una agenda de diálogo y trabajo en los temas de la migración latinoamericana. Corresponde a los gobernantes latinoamericanos moverse en defensa de sus emigrantes, con una visión y exigencia de dignidad y respeto recíproco, concertación internacional y “codesarrollo”.

Mauricio Trujillo Uribe
París, 25 de septiembre de 2009

Las poblaciones inmigrantes han sido particularmente afectadas por la actual crisis económica internacional que desde el año pasado atraviesan muchas regiones del mundo globalizado. En Europa, esta crisis ha dejado sin empleo a más de dos millones de trabajadores que contaban con una relativa estabilidad laboral; la cobertura de la seguridad social se ha deteriorado; los problemas de cohesión social en los barrios populares de las grandes ciudades, en donde vive la inmensa mayoría de los inmigrantes, se han multiplicado; y en general se ha ido agrietando cada vez más el modelo europeo del “Estado benefactor”, al mismo tiempo que un sentimiento de inseguridad se ha instalado en amplios sectores de la sociedad.

Esta coyuntura económica de “vacas flacas”, se presta para el resurgimiento y la extensión de la discriminación hacia los inmigrantes: crecen las reacciones de recelo y temor al extranjero; el inmigrante pasa a ser percibido como alguien que “le quita” el empleo, los cupos en las escuelas y las oportunidades, a los nacionales; y en general se abre paso una serie de prejuicios fáciles contra quien “viene de afuera”.

Esta percepción equivocada e injusta del inmigrante ha sido utilizada electoralmente por la derecha europea. Sus sectores más conservadores señalan a la inmigración como una de las causas principales de los “males” que aquejan al Viejo Continente, propiciando en ciertos sectores de la ciudadanía reflejos simplistas y primarios. Pero lo cierto es que esta crisis económica también golpea, y de manera grave, a los propios inmigrantes, tanto a los legalmente instalados como a los “sin papeles”. Cientos de miles se han quedado sin empleo, sobre todo en los sectores de la construcción y de los servicios, en donde los extranjeros tienen presencia masiva. Ello se refleja a su vez, en una importante caída de las remesas hacia sus países de origen.

De otro lado, los medios de comunicación en la Unión Europea (UE) dan cuenta de un fenómeno migratorio creciente, en particular la entrada irregular de inmigrantes, y según los sindicatos y otras fuentes, se estaría produciendo un incremento de la economía informal alimentada en particular por los extranjeros desempleados, que podría convertirse, dicen, en un grave problema social a medio plazo. Sin embargo, según indicadores oficiales, la inmigración irregular en la UE ha disminuido drásticamente y a la vez, este ambiente hostil ha llevado a miles de inmigrantes a regresar a sus países de origen. Además, muchas de las personas que hoy emigran, lo hacen cada vez más hacia países distintos a Estados Unidos y a los del Viejo Continente, tal es el caso en América Latina en donde la tendencia de los flujos migratorios hacia Argentina, Costa Rica y Venezuela se ha disparado.

En todo caso, la población inmigrante en Europa es una de las primeras víctimas de la actual crisis económica. Y los gobiernos de la UE vienen tomando medidas que recortan los derechos de los emigrantes en materia de residencia e integración: así, en junio de 2008 el Parlamento Europeo aprobó la “Directiva del Retorno” y en julio de 2008 el Consejo Europeo adoptó el “Pacto de inmigración y asilo”.

La “Directiva del Retorno” y el “Pacto de inmigración y asilo”
La “Directiva del Retorno” es una norma que define los procedimientos de retención y expulsión de los inmigrantes en situación irregular (quien entró a la UE de manera clandestina, o llegó con autorización de residencia temporal y se quedó ilegalmente). Esta norma, conocida en América Latina como “la directiva de la vergüenza”, prevé que el inmigrante ilegal que se deje “pillar”, tendrá un plazo de entre 7 y 30 días para su repatriación voluntaria. Este período podrá ampliarse en función de sus circunstancias individuales (hijos escolarizados y otras). Cumplido ese tiempo, en caso de que el inmigrante no se vaya, éste podrá ser detenido por orden administrativa -antes tenía que venir de un juez- y confirmada judicialmente a posteriori. Una vez detenido, el inmigrante podrá pasar hasta 6 meses en un centro de internamiento -no una cárcel- mientras se surten los trámites para su expulsión, prorrogables hasta 18 meses si se complica su repatriación. ¡La norma también prevé que puedan ser expulsados los menores no acompañados! Sobre el papel, la persona retenida tendrá derecho a asistencia médica y legal gratuitas. Una vez expulsado, el inmigrante no podrá volver a la Unión Europea antes de 5 años.

Sobre el terreno, con frecuencia se escuchan graves denuncias sobre las condiciones deplorables y los maltratos que sufren los inmigrantes detenidos en esos centros de internamiento, además de que tienen prohibidas las visitas de familiares y allegados. En muchos casos las autoridades expiden al mismo tiempo la decisión de retorno y la orden de expulsión para evitar problemas de saturación en los centros, haciendo irrisorio en la práctica el derecho del afectado para interponer los recursos administrativos y legales propios de su defensa.

Por su parte, el “Pacto de inmigración y de asilo” es un acuerdo marco de la UE para limitar y regular los flujos de inmigración legal, mejorar los controles para evitar la entrada de inmigración clandestina, orientar la cooperación con los países terceros y sentar las bases comunes de una política de asilo.

El acuerdo limita y regula la inmigración legal “en función de las necesidades del mercado de trabajo y de las capacidades de acogimiento de los Estados miembros”. Se privilegia el ingreso de mano de obra calificada, de profesionales e investigadores, conforme a la tesis de la “inmigración escogida”. Y respecto a la situación de los millones de inmigrantes en situación irregular, el Pacto establece que los países miembros se limitarán a regularizaciones caso por caso, por motivos humanitarios o económicos, y se descarta las regularizaciones masivas. El texto incluye medidas entre los Estados miembros para prevenir la inmigración ilegal y, finalmente, el acuerdo promueve un “procedimiento único de asilo”.

Nuevas políticas discriminatorias
Tanto la “Directiva del Retorno” como el “Pacto de inmigración y asilo” dan plazo a los países de la UE hasta el 2011 para poner al día sus legislaciones en conformidad con los dos textos, aun cuando los países que tengan leyes más favorables a los derechos de los inmigrantes no están en la obligación de aplicarlos. Pero transcurrido más de un año desde su aprobación, queda claro que la mayoría de los Estados de la comunidad adaptarán sus ordenamientos jurídicos con celeridad y que endurecerán sus políticas frente a los inmigrantes, llegando incluso en algunos casos a expedir leyes que rayan en la xenofobia: argumentan que “la actual recesión de la economía hace necesaria una mayor regulación de la inmigración; que es imperativo afrontar de forma homogénea y coordinada el fenómeno migratorio con especial énfasis en los procedimientos de expulsión; que no hacerlo sería una gran irresponsabilidad y no beneficiaría a los inmigrantes irregulares que serían los primeros perjudicados al quedar a merced de las mafias; que no se puede hacer creer a las personas que pueden vivir en una especie de limbo jurídico, puesto que eso, a la larga acarrea muchos más perjuicios que beneficios”.

Así, por ejemplo, en España el Parlamento discute actualmente un proyecto de “Ley Orgánica sobre Derechos y Libertades de los Extranjeros” que limita la reagrupación de los abuelos, sólo podrán residir aquellos que sean mayores de 65 años, luego de que su familiar tenga una residencia de 5 años en el país; se aumentan de 40 a 60 días el período máximo de internamiento de los extranjeros sin papeles; y se castiga con multas hasta de 10.000 euros a los que ayuden a permanecer en situación irregular a un extranjero. Aun cuando también hay que precisar que el proyecto de ley contempla algunas medidas garantistas en favor de los inmigrantes, como el tratamiento a las víctimas de la violencia de género en situación irregular.

En Italia, el Parlamento aprobó una ley que amplía, con base en la “Directiva del Retorno”, la retención de inmigrantes irregulares hasta sus plazos máximos. Además convierte en delito la inmigración irregular, castiga con penas de cárcel ciertas ayudas humanitarias a los inmigrantes ilegales, y autoriza las patrullas ciudadanas para colaborar con la policía en su búsqueda y detención. Afortunadamente, gracias a la oposición decidida de los médicos italianos, quedó por fuera de la ley la obligación de denunciar a los inmigrantes sin papeles que lleguen a los hospitales.

De esta manera, la “Directiva del Retorno” y el “Pacto de inmigración y asilo” contribuyen a reforzar un ambiente adverso al inmigrante, atentan contra algunos de sus derechos fundamentales y provocan una situación injusta frente a los millones de inmigrantes en situación irregular que han llegado buscando trabajo y mejor vida, que llevan años trabajando e integrándose, esperando una oportunidad de ser regularizados.

La inmigración se ha convertido igualmente en un arma electoral: la ola populista que recorre a Europa endurece su discurso culpabilizando a los inmigrantes, lo cual tiene consecuencias inmediatas sobre las políticas de integración y el porvenir de las poblaciones inmigrantes, amenazando incluso fundamentos del Estado de derecho.

Respuestas desde Latinoamérica
Varios presidentes y dirigentes de países latinoamericanos han manifestado su desacuerdo con la normativa impulsada en el Viejo Continente. De hecho, se está trabajando en el marco de la UNASUR un reclamo conjunto a la Unión Europea.

Pero más allá, las negociaciones comerciales de los países andinos y la UE, pueden ser un escenario privilegiado para obtener un compromiso sobre una agenda de diálogo y trabajo en los temas de la migración latinoamericana. Corresponde a los gobernantes latinoamericanos moverse en defensa de sus emigrantes, con una visión y exigencia de dignidad y respeto recíproco, concertación internacional y “codesarrollo”.

Mauricio Trujillo Uribe
París, 25 de septiembre de 2009


Texto de libre difusión, citando la fuente, el autor y publicando fiel copia

Foto: Mundo Ejecutivo Express

Superar la crisis de EMCALI y ETB con responsabilidad social y empresarial

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La crisis económica y de manejo de las empresas públicas EMCALI y ETB requiere tomar decisiones con responsabilidad social y empresarial. La búsqueda de socios estratégicos para ambas empresas públicas no debe descartarse. No es con posiciones ideológicas que se pueden encontrar las soluciones adecuadas.

Mauricio Trujillo Uribe *
Cali, 29 de agosto de 2009

EMCALI provee a la ciudad de Cali los servicios de agua, acueducto y alcantarillado, energía y telecomunicaciones (telefonía e Internet). Esta empresa pública se encuentra intervenida por el Gobierno Nacional a través de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios -SSPD- desde hace más de 9 años. Tiene una deuda superior a $ 2 billones de pesos, son conocidas sus deficiencias en materia de administración, cobertura y modernización, y sus altas tarifas mantienen inconforme a la ciudadanía caleña.

El gobierno nacional ha anunciado su intención de poner en «subasta» el componente de telecomunicaciones de EMCALI para entregar sus operaciones al capital privado bajo la modalidad de concesión durante 25 años. Ello hace parte del enfoque neo-liberal que ha caracterizado al presidente Uribe, liquidando y/o transformando a numerosas empresas públicas en beneficio de la economía privada.

Tal ha sido el caso de la Empresa de Aseo de Cali, EMSIRVA: primero se entregó en concesión la operación de los servicios a varias empresas privadas y luego se liquidó la empresa dejando sin empleo a cientos de trabajadores y empleados públicos. Todo esto generó en abril del presente año una amplia movilización de protesta ciudadana en la que marcharon por las calles de Cali, con el alcalde Jorge Iván Ospina a la cabeza, más de 30.000 personas.

Frente a estos antecedentes y ante unos acreedores públicos y privados que atenazan EMCALI, el Alcalde de Cali en acuerdo con el Concejo de la ciudad propuso al presidente Uribe una fórmula alternativa que incluye los siguientes elementos:

  • La devolución de EMCALI a la ciudad, levantando la intervención de la SSPD así como la amenaza de liquidación de la empresa por parte del gobierno nacional.
  • La inyección de capital al componente de telecomunicaciones de EMCALI, buscando, de un lado, un socio estratégico (público o privado) y, del otro, la participación ciudadana mediante la compra de acciones, que aporten respectivamente el equivalente al 34% y 15% del capital de dicho componente.
  • La venta de TERMOCALI, una empresa filial encargada de proveer energía cuando ocurren fallas mayores en el suministro.
  • Con base en las anteriores decisiones, sanear la deuda de EMCALI y relanzar sus operaciones sobre nuevas bases de competitividad y modernización.
  • Que el gobierno nacional honre su compromiso de pagar la deuda adquirida por EMCALI para el Plan de Tratamiento de Aguas Residuales -PTAR- del río Cauca, por un monto superior a 900 mil millones de pesos.
  • Salvaguardar los derechos adquiridos y los derechos convencionales de los trabajadores y empleados de la empresa, poniendo énfasis en la productividad.

Todo lo cual permitiría, como meta, que parte de los beneficios que EMCALI genere, tengan una función social para un proyecto de ciudad.

Los dos concejales del Polo Democrático Alternativo (PDA), Fabio Arroyave y Fernando Giraldo, anuncian el respaldo a la iniciativa liderada por el Alcalde y el Concejo de Cali, por considerar que es de interés público salvar a EMCALI de su liquidación, rescatarla para la ciudad y volverla una empresa rentable y eficiente. En cambio, el Comité Ejecutivo Nacional -CEN- del Polo, por mayoría, ha conminado a los dos concejales de Cali, miembros del PDA, a votar en contra de esta fórmula de concertación.

De igual manera la mayoría del CEN ha manifestado su oposición a la búsqueda de un socio estratégico para recapitalizar la Empresa de Teléfonos de Bogotá -ETB-, propósito anunciado por el Alcalde de Bogotá, Samuel Moreno.

Este sector mayoritario del CEN considera que en ambos casos se estaría privatizando a empresas públicas, lo que en su opinión sería contrario al principio de la defensa por parte del Estado del patrimonio público, consignado en el Ideario de Unidad y en los Estatutos que guían al Polo. Debo aclarar que en mi condición de miembro del CEN, me abstuve de acompañar esas decisiones por considerar que ambas propuestas hay que estudiarlas y podrían servir para superar las grandes dificultades de esas empresas.

Hechos como éstos, el de EMCALI y el de la ETB, deben servirnos para abrir un debate: ¿Se pueden asumir posiciones ideológicas de «todo o nada” cuando nosotros, actuando como Polo desde las corporaciones públicas (Concejo de Cali) o desde el gobierno (Alcaldía de Bogotá), tenemos que tomar decisiones con responsabilidad social?

Mauricio Trujillo Uribe *
Cali, 29 de agosto de 2009

* Miembro de la Dirección Nacional y del Comité Ejecutivo Nacional del Polo Democrático Alternativo


Opinión que sólo compromete a su autor, de libre difusión, citando la fuente, el autor y publicando fiel copia de la misma

Fuente: Página Web Polo Democrático Alternativo

Foto: Periódico Desde Abajo

Defender la democracia: un candidato de convergencia desde la primera vuelta electoral

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Quienes piensan que el Polo se fortalece «depurándolo», se equivocan. Lucho Garzón se acaba de ir, es un hecho lamentable. Gustavo Petro se queda gracias al acuerdo de realizar una consulta con Carlos Gaviria para escoger el próximo candidato presidencial del partido. Pero más allá, lo que está en juego es la posibilidad de imprimirle un nuevo rumbo al Polo para que éste participe en una convergencia democrática con el centro político del país en las próximas elecciones presidenciales, con base en un programa de «mínimos fundamentales» y un candidato de coalición desde la primera vuelta electoral.

Mauricio Trujillo Uribe *
París, 1 de junio de 2009

Sin duda, el retiro de Lucho Garzón representa una importante pérdida para el Polo, sobre todo para un partido que proclama ser la convergencia de las diferentes izquierdas democráticas de Colombia, que reclama ser una colectividad pluralista en donde caben todas las tendencias, desde la orilla social-demócrata hasta la orilla radical, o la raizal si se le quiere dar el significado evocado por el sociólogo Fals Borda y que recoge Carlos Gaviria.

Hay que resaltar que para un sector de polistas, la decisión del ex-alcalde de Bogotá de irse del Polo y de lanzar su candidatura presidencial independiente, es «ganancia pura». Siguen pensando, en pleno siglo 21, según su ortodoxia, que «el Partido se fortalece depurándolo». Desde luego, tenemos concepciones diferentes sobre el tipo de partido que se requiere construir: pretender que «es bueno para el partido» que los cuadros dirigentes críticos a la línea oficial del partido «pelen el cobre y se vayan», es una visión que no suma sino resta.

Afortunadamente, parece que las cosas están cambiando en el Polo si nos atenemos a la decisión que tomó su Comité Ejecutivo al nombrar una comisión para dialogar con el senador Petro y buscar vías de entendimiento para que éste no siguiera los pasos de Lucho. En medio de la polarización creciente que ha vivido el Polo entre dos bloques, sobre todo desde febrero del año pasado cuando la mayoría del Comité Ejecutivo decidió que el Polo no participaría en la marcha en la que millones de personas le dijeron NO al secuestro y a las FARC, se impuso finalmente la sensatez y se entendió que el desprendimiento de un segundo «iceberg” tendría alto costo político para el Polo y su candidato presidencial.

Así, a escasos días del cierre de inscripciones para participar en la consulta del Polo que elegirá el candidato presidencial, se llegó a un protocolo de acuerdo para que Petro, y por ende el sector que lo acompañamos, se quede en el partido y compita en franca lid con el maestro Gaviria, quien fue respaldado en el II Congreso Nacional del PDA, en febrero pasado, por unas mayorías conformadas principalmente por el Moir, el Partido Comunista y la Anapo.

Ese acuerdo establece, entre otros puntos, elegir por consenso, no por mayorías, un nuevo Presidente del Polo con el cual todos los sectores que participen en la consulta se sientan con garantías y en igualdad de condiciones. Ya Carlos Gaviria se había manifestado favorable a este cambio, dado que siendo presidente del partido y candidato al mismo tiempo, llevaría ventaja ante su competidor. Pero más allá del aspecto garantista de este punto, lo cierto es que en algunos sectores que apoyamos a Petro todavía está presente el episodio del II Congreso en el que Gaviria fue reconducido al frente del partido por mayoría y no por consenso, como inicialmente estaba acordado, ocasionando una fractura.

El acuerdo con Petro pasa igualmente por un compromiso de neutralidad del gobierno de Bogotá, del alcalde Moreno Rojas, frente a uno u otro candidato en la consulta, lo cual también tiene nombre propio. Todavía está fresco el recuerdo de que buena parte de los delegados al II Congreso salieron elegidos gracias al «peso político y burocrático» de la Alcaldía, y que éstos en alianza anunciada con los sectores radicales inclinaron la balanza en la elección del presidente del partido.

A su vez, Petro tendrá que entender que la forma como él ha venido criticando la administración distrital no ayuda a gran cosa y, por el contrario, contribuye a debilitar el principal espacio de gobernabilidad del Polo.

Pero lo fundamental no está en el acuerdo que se aprobó, en buena hora para el Polo y para la democracia colombiana que necesita un partido de izquierda fuerte. Lo que está en juego principalmente es la posibilidad de imprimirle un nuevo rumbo al Polo y que éste participe en una convergencia democrática con el centro político del país en las próximas elecciones presidenciales, con base en un programa de «mínimos fundamentales» y un candidato de coalición desde la primera vuelta electoral.

En efecto, frente a la tesis de que el Polo «perdería su fisonomía» de izquierda si no va a la primera vuelta de los comicios presidenciales con candidato y programa propios, cerrando la puerta a cualquier posibilidad de coalición desde la primera vuelta en la que el Partido no sea el centro determinante, debemos insistir en que por encima de los intereses del Partido están los intereses del país y, a la vez, el Partido debe estar a la altura de los intereses del país.

Si en Colombia estuviésemos en un sistema de gobierno-oposición en donde se guardasen los equilibrios constitucionales, los pesos y contrapesos institucionales, quizás tendría todo su lugar impulsar una política de adhesión alrededor del Partido como la que propone hoy Carlos Gaviria y los sectores que lo respaldan. Pero la realidad es otra, la eventualidad de una segunda reelección de Uribe representa un punto de quiebre para la democracia colombiana y profundizaría el modelo neo-liberal, con su carga de pobreza y exclusión social. Por tanto, la estrategia electoral debe ser exitosa desde la primera vuelta.

Los relativos éxitos de la «seguridad democrática», la confianza inversionista y la cohesión social que reivindica el presidente Uribe, se caen a pedazos frente a los crímenes de lesa humanidad llamados «falsos positivos», por los que se juzga a miembros de las Fuerzas Armadas; la política ejecutada por el DAS, el organismo de inteligencia de la Presidencia, durante los dos períodos de Uribe, realizando «chuzadas» telefónicas y seguimientos ilegales a magistrados, periodistas y opositores; la impunidad y fracaso de la reparación de las miles de víctimas del paramilitarismo, la apropiación de más de tres millones de hectáreas por el testaferrato y el desplazamiento forzado de más de medio millón de familias campesinas, con sus secuelas de desarraigo, dolor y miseria; el desmonte progresivo de la Constitución del 91 y del equilibrio de poderes de la República; en fin, frente a una élites emergentes comprometidas con la para-política que se han tomado parte del Congreso y del Estado.

La decisión de Petro de quedarse en el Polo y poner a consideración su aspiración presidencial en el marco de la consulta de su Partido, apunta entonces a lograr que el Polo junto con otros sectores políticos del país le presenten a los colombianos, de manera pro-positiva y, sobre todo, con opción de éxito en los comicios electorales de 2010, una propuesta de gobierno, léase de cogobierno, que respete la Constitución del 91, que saque a Colombia de la guerra y que le dé contenido al Estado Social de Derecho.

Esta convergencia tiene cada vez más un terreno abonado: su primer escenario será vencer el referéndum reeleccionista, si lo hay, mediante la abstención activa. En el reciente encuentro de Carlos Gaviria como Presidente del Polo con el Director del Partido Liberal, se avanzó al respecto. De igual manera, la iniciativa denominada «Cumbre Democrática» que reúne a organizaciones sociales y políticas como la CUT, el Polo y un cierto número de ONGs, entre otras, tiene potencial para movilizar a mucha gente.

En general se aprecia una resistencia creciente en la sociedad colombiana a un tercer mandato de Uribe, incluyendo a sectores uribistas santistas que entienden la asfixia política que representaría para ellos, y para sus intereses ante la comunidad internacional, la continuidad del actual Presidente en su cargo. La Iglesia Católica también se ha manifestado en contra de la reelección. De ahí que, en aras de suscitar un amplio frente por la renovación política, más que una campaña anti-Uribe, el énfasis respecto al referéndum hay que ponerlo en las graves consecuencias de la reelección para el libre juego y la cultura de la democracia en Colombia.

El escenario siguiente es el de la campaña para las elecciones de 2010, tanto las presidenciales como las del Senado y las parlamentarias. El Partido Liberal también elegirá su candidato presidencial mediante consulta el 27 de septiembre próximo, organizada por la Registraduría Nacional, al mismo tiempo que se realizará la del Polo. Y por boca de Gaviria Trujillo, ya ha manifestado su disposición a llegar a acuerdos con el Polo y otros partidos.

Igualmente, otra dinámica que viene abriéndose paso es la de los «quíntuples»: los candidatos Lucho Garzón y Sergio Fajardo, los ex-alcaldes de Bogotá Enrique Peñaloza y Antanas Mockus, y la ex-ministra Martha Lucía Ramírez, hicieron un pronunciamiento conjunto sobre la reforma política que cursa en el Congreso. Declararon su abierta oposición a esta iniciativa que ha sido presentada por el Gobierno, han manifestado su posición adversa y su vocación a encontrar un acuerdo programático y electoral.

De otro lado, se están adelantando reuniones e iniciativas entre diversos espacios políticos como: Encuentro País, el Partido Verde Opción Centro, Visionarios con Mockus, la ASI con Fajardo, Compromiso Ciudadano y Por el País que Soñamos. Estos sectores vienten trabajando principalmente sobre dos ejes temáticos: el electoral, en la perspectiva de un candidato de coalición a la Presidencia, una lista al Senado y listas a la Cámara, y el político-programático.

Todos estos procesos de confluencia democrática, y otros nuevos que seguramente aparecerán en el curso del presente año, ponen de presente la importancia de que el Polo no caiga en una visión y una práctica sectarias, de que evite la marginalidad política y salga a buscar la unidad de acción y la electoral con amplios sectores progresistas del país.

Esto no significa que el Polo renuncie a su Ideario de Unidad, por el contrario, contribuyendo decididamente a crear un nuevo espacio y un nuevo ambiente político nacional, estará creando las condiciones para posicionarse más adelante mucho mejor, y convertir sus propuestas programáticas en realidad.

Por eso la consulta del Polo para escoger su candidato presidencial es de gran alcance. Sus resultados no sólo tendrán impacto directo sobre el rumbo del Polo sino que también interesan al país. Petro puede ganar la consulta abierta si hay una importante participación ciudadana, o sea, si se consigue sacar la elección de «manos del aparato» y llevar el centro de gravedad de la consulta a manos de la ciudadanía.

El reto que se abre en este período electoral es entonces doble, si queremos renovar el horizonte del Polo. Primero, ganar la consulta con Petro y poner su candidatura a disposición de una convergencia democrática que le presente al país desde la primera vuelta de las presidenciales de 2010 un programa de coalición y un candidato de coalición. Segundo, seguir construyendo y desarrollando el partido, pues mucho sirve lo primero pero tanto más si llegamos a la primera vuelta con un Polo consolidado. Pues lo fundamental en esta hora es defender el futuro de la democracia en Colombia.

Mauricio Trujillo Uribe *
París, 1 de junio de 2009

* Miembro de la Dirección Nacional y del Comité Ejecutivo Nacional del Polo Democrático Alternativo


Opinión que sólo compromete a su autor, de libre difusión, citando la fuente, el autor y publicando fiel copia de la misma

Fuente: Semanario Virtual Caja de Herramientas

Foto: página web Wradio

Más allá de un frente contra la segunda reelección de Uribe

Más allá de impulsar un frente contra el referéndum para evitar que el presidente Uribe pueda pretender a un tercer mandato, también debemos estar abiertos a respaldar a un candidato de coalición desde la primera vuelta en aras de ganar las próximas elecciones presidenciales, en una alianza en la que el Polo sea cogobierno y podamos avanzar así en las transformaciones que requiere Colombia.

Mauricio Trujillo Uribe *
París, 15 de mayo de 2009

El doctor Carlos Gaviria, presidente del Polo, dirigió ayer una carta al ex-presidente César Gaviria, dirigente del Partido Liberal, sobre un posible acuerdo para evitar que tenga éxito el referéndum que impulsan el gobierno y sus mayorías parlamentarias con el propósito de que el presidente Uribe pueda pretender nuevamente a la reelección.

Por supuesto, nadie de la dirección del Polo manifestó su desacuerdo, aunque de manera oficial el Polo no ha tomado la decisión de buscar acercamientos con el Partido Liberal. En cambio, cuando el senador Gustavo Petro y el ex-alcalde Lucho Garzón propusieron recientemente algunas iniciativas para explorar acuerdos electorales con ese partido, entonces sí recibieron todo tipo de descalificaciones por parte de los miembros de esa misma dirección, salvo de unos pocos que vemos positivas y necesarias las más amplias alianzas políticas.

Se dirá que es diferente, pues se trata de buscar un acuerdo contra el referéndum reeleccionista y no una propuesta de alianza electoral para las elecciones de 2010. Cierto, pero dada la responsabilidad política del presidente del Polo y del Comité Ejecutivo, debemos tomar iniciativas acordes con la grave situación que vive el país. En estos tiempos en donde las élites uribistas se están «poniendo de ruana» los equilibrios constitucionales de la República, la acción del Polo no debe limitarse a promover un frente contra el proyecto que cursa en el Congreso destinado a que Uribe pueda ser presidente por tercera vez consecutiva, sino debe también actuar en la perspectiva de un frente democrático para ganar las próximas elecciones presidenciales.

¡Bienvenida entonces la carta de Carlos Gaviria al jefe del liberalismo, ya era hora, este acercamiento estaba en mora! Más aún, el Polo debe adelantar otros acercamientos con diversas fuerzas políticas, incluidos los sectores uribistas que no están de acuerdo con la segunda reelección. Una campaña anti-reeleccionista que en lo posible deberá tener un sello pro-positivo ante la opinión pública para evitar que el presidente-candidato aparezca como «la víctima», generándose quizás una reacción contraria a la que requiere la defensa de la ya maltrecha democracia colombiana.

Más allá del frente contra la reelección de Uribe, invitamos a los dirigentes polistas que hoy sólo aceptan las alianzas electorales en torno al candidato del Polo, o sea, en el marco de una política de adhesiones, a que reflexionen sobre la necesidad de impulsar una candidatura de coalición, con base en un programa de coalición desde la primera vuelta de las elecciones presidenciales, sin esperar a la segunda vuelta.

Desde luego, conviene tener un candidato propio en las próximas elecciones presidenciales, pero debemos estar abiertos a respaldar desde la primera vuelta a un candidato que no provenga de las filas del Polo y acompañar su programa aun si éste sólo recogiese algunos aspectos básicos del Ideario de Unidad del partido, en aras de ganar las elecciones en mayo de 2010, en una alianza en la que el Polo sea cogobierno y podamos avanzar así en las transformaciones que requiere Colombia.

Ese cambio en la «hoja de ruta» del Polo es justamente una de las razones que nos llevan a seguir promoviendo al interior del Polo una conducción moderada y realista del partido, de concertación, una tendencia de centro izquierda en mi entender, frente a las posiciones radicales y sectarias de algunos dirigentes del partido. Llamamos a explorar diversas iniciativas de convergencia electoral tanto para las parlamentarias como para las presidenciales, con otros sectores políticos y sociales del país.

Mauricio Trujillo Uribe *
París, 15 de mayo de 2009

* Miembro de la Dirección Nacional y del Comité Ejecutivo Nacional del Polo Democrático Alternativo


Opinión que sólo compromete a su autor, de libre difusión, citando la fuente, el autor y publicando fiel copia de la misma

Fuente: blog Izquierda Democrática y Social Polo Europa

Foto: Archivo particular

Un balance distinto al oficial, primera reunión de la nueva Dirección Nacional del Polo

Muy poco informaron los medios de comunicación sobre la primera reunión de la nueva Dirección Nacional -DN- del Polo Democrático Alternativo –PDA-, el principal partido de oposición al gobierno de Uribe, que tuvo lugar en Bogotá del 23 al 25 de abril de 2009. En esta reunión participamos 268 delegados elegidos en el II Congreso Nacional del Polo en febrero pasado y fui electo nuevamente miembro del Comité Ejecutivo Nacional por los colombianos en el exterior. En la página web y en el periódico del PDA sólo se publicó la versión oficial de este evento. La reunión se realizó en un ambiente en el que un importante sector del Polo, del que hago parte, cuestiona el rumbo que viene tomando el partido y considera necesario buscar una convergencia amplia de la izquierda democrática con el centro político del país. La reunión se llevó a cabo en medio de graves escándalos como el de los crímenes de lesa humanidad llamados «falsos positivos» y el de las «chuzadas» telefónicas ilegales efectuadas desde el DAS, al tiempo que la crisis económica deja sin empleo a miles de colombianos. Deseo entonces compartir con ustedes una lectura diferente y complementaria de esta reunión, que sólo compromete a quien la escribe.

Mauricio Trujillo Uribe *
Bogotá, 30 de abril de 2009

Comenzaré diciendo que este primer encuentro de la nueva DN pospuso varios de los temas claves previstos en la convocatoria. En primer lugar, no se abordaron las relatorías de las diez mesas de trabajo del II Congreso, cuyo debate y aprobación se delegó a esta nueva DN, a pesar de que las mesas elaboraron, enriquecieron y actualizaron numerosas propuestas, desarrollando así el Ideario de Unidad del PDA en materias política, económica, social, internacional, ambiental y otras. Este estado de interinidad de los aportes a las tesis programáticas del partido seguramente será superado en la próxima reunión de la DN, siempre y cuando se agende y se respete el espacio para ello.

La DN también decidió aplazar el estudio de los cambios de los Estatutos del Polo en campos como la reglamentación de las tendencias, la mejor representación de los polistas en el exterior en los órganos de dirección, la creación de un centro de pensamiento político y otros. Una comisión especial fue entonces constituida por la DN para que en la segunda reunión, prevista para finales de agosto de 2009, presente recomendaciones sobre este tema.

El único punto de los Estatutos que se modificó fue el de la elección de las coordinaciones territoriales a través de asambleas territoriales. Un sector minoritario, del que participo, propuso que dicha elección se hiciese mediante votación directa de los adherentes al Polo en la jornada que organizará el 27 de septiembre de 2009 la Registraduría Nacional para las consultas internas de los partidos. En efecto, a las asambleas territoriales asisten sólo los activistas del Polo, quedando en la práctica la elección de las coordinaciones territoriales en manos de las «maquinarias» partidistas, mientras que la elección en las urnas públicas propiciaría la participación ciudadana y fortalecería el protagonismo del partido.

¿Qué hizo entonces la DN en los días que sesionó? Además de las intervenciones sobre la coyuntura y la aprobación de la Declaración Política, la mayor parte del tiempo y de las energías se emplearon en la reglamentación de la consulta del Polo para la elección de su candidato presidencial y en la elección del nuevo Comité Ejecutivo Nacional -CEN-.

Algunos dirigentes de las actuales mayorías del Partido, conformadas principalmente por el Moir, el Partido Comunista y la Anapo, presentaron un proyecto de resolución para reglamentar dicha consulta. Se trataba de un texto conocido solamente por unos pocos iniciados y que suscitó una fuerte oposición de varios sectores, pues consideramos que tenía el propósito de cerrar el paso a posibles pre-candidatos como Gustavo Petro, Lucho Garzón y otros, e introducía reglas de censura a la vieja usanza de una izquierda sectaria. A tal punto se acaloró el ambiente que el Senador Jaime Dussán propuso en buena hora, y la plenaria aceptó, aplazar la aprobación de la resolución para el día siguiente, previa búsqueda de concertación entre los sectores.

Finalmente se aprobó por mayoría la resolución «Por la cual se reglamenta la consulta interna para la selección del candidato del PDA a la Presidencia de la República para el periodo 2010-2014». Esta resolución refleja, a mi juicio, una cierta evolución oficial: antes del II Congreso se planteaba ir a las elecciones presidenciales con «Un candidato de Partido y un Programa de Partido». Después este congreso aprobó que «El partido y su candidato liderarán un gran acuerdo programático con todos los sectores políticos y sociales que estén dispuestos a derrotar el proyecto uribista».

Esta vez la resolución establece que «El Partido y su Candidato promoverán la más amplia coalición política con todos los sectores que estén dispuestos a derrotar las orientaciones, económicas, políticas y sociales del gobierno de Álvaro Uribe para lograr el triunfo electoral en las elecciones presidenciales del 2010, teniendo como base el candidato y el programa del Polo». Por eso voté en favor de esta resolución, convencido de que un candidato y programa de partido no se oponen a un candidato y programa de coalición, como lo expresé en el aporte «A las puertas del II Congreso Nacional del POLO» publicado en el blog del PDA en febrero pasado **.

La elección del nuevo CEN no tuvo sorpresas, las mayorías consolidaron su hegemonía. En esta instancia ellas tendrán que demostrar que su actitud no es excluyente, que los gritos «¡Que se vayan!» hacia quienes tenemos una posición diferente, escuchados en esta primera reunión de la DN, no representan sino voces aisladas y que las expresiones desobligantes hacia quienes hacemos parte de la tendencia que denominamos Izquierda Democrática son sólo calenturas de momento. Como miembro del CEN, electo nuevamente por la circunscripción de colombianos y colombianas en el exterior, invito a proseguir el debate de ideas y a perseverar en la construcción del Polo.

La reunión de la DN del PDA se cerró con el discurso de su Presidente, Carlos Gaviria, quien manifestó su voluntad de retirarse de la presidencia si decide presentarse a la consulta electoral del Polo. En efecto, siendo requisito que se inscriban dos o más aspirantes para que la consulta tenga lugar, éstos deberán contar con igualdad de condiciones en la competencia, lo cual hace parte de las garantías indispensables.

Los retos del Polo son inmensos, su DN y CEN deberán estar a la altura de los mismos: sacar adelante la gran convergencia democrática para oponerse al referéndum de Uribe Vélez; gobernar bien donde somos poder regional y local; desarrollar el Polo en las regiones; respaldar los movimientos sociales; crear un centro de pensamiento; ganar espacio en medios de comunicación alternativos; devolver el equilibrio a las finanzas del partido; reforzar las relaciones entre la dirección y las bases, también entre la acción parlamentaria y el partido. Y trabajar con entusiasmo por una gran coalición progresista y un acuerdo programático que nos permita ser cogobierno en el 2010.

Mauricio Trujillo Uribe *
Bogotá, 30 de abril de 2009

* Miembro de la Dirección Nacional y del Comité Ejecutivo Nacional del Polo Democrático Alternativo.


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Fuente: blog Izquierda Democrática y Social Polo Europa

Foto: Archivo particular